Los Sexosos

martes, 15 de mayo de 2012

La oportunidad perfecta



Un vez más perdón por tener tan olvidado éste blogxxxito. Muchas gracias por la paciencia de quienes nos siguen visitando. Esta es una colaboración que les comparto con mucho gusto.


Este relato es producto de una fantasía que tuve con una compañera de trabajo, espero les agrade.


Resulta que en la oficina se presentó la oportunidad de poder salir todo el departamento a tomar unos tragos juntos, con el pretexto de convivir y unirnos más como compañeros de trabajo.

Todo comenzó muy bien, la cerveza corría como río haciendo que todos nos relajaramos y entráramos en confianza bromeando todo el tiempo y contando momentos chistosos que pasamos en el trabajo.

A mi lado me tocó que se sentara una compañera con la que habia entablado amistad recién entrara a trabajar en la empresa, pero debido a que se habia hecho novia de un amigo, yo me había retirado un poco para no estorbar en su relación, la cuál había terminado hace poco al salir mi amigo de la empresa.

Yo me sentía algo cohibido por ésto ya que llegamos a ser muy cercanos antes de su relación pero que durante ésta sentí que se había enfriado. Para mi sorpresa, lo primero que hizo al sentarse junto a mi fue el de sonreirme y darme un beso en la mejilla, que para mi sorpresa fue muy cerca de la comisura de los labios, a lo que no le di importancia debido a que ya todos estábamos algo "entonados".

El tiempo paso volando desde ese momento para mí pues desde el inicio se la paso abrazando mi brazo como si fuera un osito de peluche, haciéndome maldades, soplándome en el oido y la nuca, y tratando de morderme el lóbulo del oido. Yo como deben de imaginarse estaba encantado de que una chica linda me procurara dichas atenciones.

La noche prosiguió hasta que la mayoría sintió que ya estaban o muy mareados o tenían que llegar a casa por ser ya muy tarde, por lo que procedimos a pagar la cuenta y a abandonar el lugar. Ya afuera, para mi sorpresa, esta chica que llamaremos Lidia -para darle un nombre-, me pidió la acompañara a su casa porque se sentía algo mareada y no quería tener un problema en el camino a su casa.

El trayecto a su casa nos pareció muy corto, ya que en menos de lo que esperabamos ya estábamos frente a la puerta de su casa, me invitó a pasar pasa darme un vaso de agua por lo menos -ya que yo le decía que como ya estaba en su casa, que yo ya me retiraba-.

Una vez que entre me dijo: "pasa, siéntete cómodo", entré y caminé despacio hacia su pequeña sala, escuche como cerraba la puerta y caminaba detrás de mi, solo que la alcanzarme me abrazó por la espalda y me susurró la oido: "se te antoja, tu nada más dime", el solo toque de su manos en mi pecho al abrazarme y su suave susurro en mi oido hizo que me estremeciera y se me erizaran todos los bellos de mis brazos, que sintiera como si me recorriera una corriente eléctrica por la espalda y que tuviera una gran erección.

En ese momento pude percibir el dulce aroma de su perfume, el agradable calor de sus pechos recargados en mi espalda, su tibio y suave aliento al susurrarme al oido. Todo eso me hizo pensar en poder tenerla frente a mi y verme en sus ojos - pensamiento que deseche rápidamente para no hacerme ilusiones-, me dijo, que si no se me antojaba un chocolate, que a ella se le antojaba desde hace un buen rato, yo solo atine a responder que si, que me agradaría mucho, a lo que comenzó a destaparlo, y antes de ponerlo en sus labios me dijo: "tómalo", caminando hacia mi, ofreciéndomelo de sus labios.

No se si fue el haber tomado algo y el deseo latente en mi desde hace tiempo, pero no me resistí, y tomándola por su cintura, recibí sus dulces y candentes labios. Sentí como el chocolate se derretía con el calor de los besos que nos dábamos, pero eso no me importó, yo solo deseaba el poder disfrutar de tan deliciosos labios.

Después de un rato, -no se cuanto tiempo pasaría pues para mi, el tiempo se había detenido- me dijo que le permitiera ir a limpiarse el chocolate que estaba por todo su rostro, por lo que me pidió que me sentara en el sillón, y se encaminó hacia una habitación de la cual salió un rato después !!vistiendo un bello babydoll negro transparente!!.

No se que vería en mi, porque se me acercó y susurrándome al oido me dijo: “Veo que te gusto”. Acto seguido se sentó frente a mi en mi regazo con cada una de sus piernas a un lado de mi y comenzó a besarme nuevamente, no sin antes tomar mis manos y colocarlas en sus ricas y suaves nalguitas, las cuales aproveche para acariciar.

Entre más pasaba el tiempo, acariciaba más extensión de su cuerpo llegando al punto en que me atreví a desatar el nudo que cerraba su babydoll, dejando a mi alcance sus dos hermosos,  redondos, erguidos y grandes pechos, los cuales tenían unos invitantes y exquisitos pezones inchados, los cuales no pude resistir llevármelos a la boca para saborearlos. Ella, con los ojos cerrados y la cabeza echada hacia atrás solo respiraba rápida y fuertemente, gemía o me decía de vez en cuando: “asi papi, asi”.

Ella mientras tanto, no se quedó inactiva, comenzó a abrirme el pantalón e introduciendo su mano en su interior, buscó desesperadamente mi miembro, el cual ya la esperaba con ancias.

Una vez que lo tuvo en una de sus manos, comenzó a pasarla de arriba a abajo acariciándolo, yo, al sentir su amable tratamiento hice a un lado su tanguita, y tomando mi miembro de su tibia mano, lo introduje en ella, sentándola completamente en mi regazo, haciendo que quedara completamente penetrada por mi.

Lo que siguió fue completamente una delicia, un sueño hecho realidad hicimos el amor en varias posiciones, tanto en la sala, como en la mesa e incluso en la cocina, en la cual lo hicimos parados y ella recostada en la barra, regalándome una hermosa vista de sus nalguitas por entre las cuales me dejó internarle en ella.

Una vez que terminamos, nos duchamos y nos recostamos en su cama donde dormimos hasta ya entrada la mañana.

Antes de irme, ella me despidió con un dulce y ligero beso en los labios y me pidió que quedara lo sucedido entre nosotros, que nadie en la oficina debía enterarse. Hasta ahora he cumplido la promesa.

Si deseas escribirme para darle tu opinión del relato, puedes hacerlo a camlost68@yahoo.com.mx y con gusto contestaré tu amable correo.