Los Sexosos

martes, 22 de noviembre de 2011

Pensándonos


Sé que tú también piensas es mí.
No es que me crea inolvidable.
Pero sabes que con nadie volverás a sentir,
lo que aquel día conmigo sentías.
Sabes que no habrá quien grite como yo lo hacía.
Porque tú me enloqueciste con un solo roce.
No hay día que no piense en ti,
que no añore aquellos instantes,
cuando fuimos un chispazo en el tiempo.
En donde, tal vez con el fuego de nuestras entrañas,
se pudo crear un universo,
donde habitan criaturas que se alimentan de recuerdos.
Sabes que mi memoria está plagada de ti.
Desde la tierna mirada y aquel beso inocente, hasta la
perversa tarde que te di.
Sabes que nadie me había hecho sentir así.
Que basta una palabra tuya para perder la conciencia.
No voy a dejar que me hundas contigo.
Esta demencia se quedará encerrada
hasta que muera, o hasta que vuelvas,
y revivas todo lo que creíste perdido.

sábado, 20 de agosto de 2011

La Agonía de tu Ausencia


Esta es la primera colaboración de Lumi, un relato sensual, con mucha clase, espero que lo disfruten y que motiven a nuestra amiga para que se siga animando a compartirnos sus letras.


Aún recuerdo como si fuera ayer… me encontraba en el sillón de la sala de mi casa iluminada solamente por la tenue luz del patio, pensaba en ti…de pronto entraste y te acercaste a mí…me susurraste algo al oído y al sentir tu cercanía no pude contenerme más, te atraje hacia mí sintiendo como todo mi ser temblaba de deseo, busqué tus labios con la ansiedad que siempre me provocaste desde que te conocí, no podía creer que estaba sucediendo, que por fin empezaba a sentir la calidez de tu boca, el sonido de tu respiración agitada…nuestras lenguas se acariciaban dulcemente, deslizándose después por mi cuello y mis oídos, mis manos acariciaban tu pecho jalando tu camisa para liberarte y poder sentirte más..aún más, mi cuerpo se arqueaba al tuyo queriendo ser uno solo y así sin percatarnos nos fuimos despojando de la ropa hasta quedar desnudos…sintiéndonos mutuamente, tus manos acariciaban mis pechos, deteniéndose en mis pezones erguidos de placer, mi mano buscó tu virilidad acrecentada ya por el deseo, tocándola, sintiéndola..disfrutándola no podía contener mis gemidos al sentir tu mano en mi vagina, era una deliciosa sensación que deseaba sentir mas, mas y mas …tu boca ahogo mi grito al sentir como descubrías mi clítoris…todo esto era nuevo para mi…jamás había estado con nadie, pero me movía y actuaba por instinto, por todo lo que tú me hacías sentir, nuestros cuerpos se adaptaban en una danza rítmica y jadeante…me tomaste en tus brazos para recostarme…el momento mas esperado había llegado…abrí mis piernas entregándome por completo, un pequeño dolor acompañado de un inmenso placer fue la prueba de que te pertenecía por completo…al fin estabas dentro de mi…al fin éramos uno solo, en ese delicioso vaivén que aumentaba intensamente…me mordí los labios para no gritar…lo estaba sintiendo…esa sensación tan placentera, que te hace perderte por instantes…y seguimos enlazados en esa lucha de pasión…me tomaste de la cintura levantándome lentamente me subiste en ti..nos miramos intensamente y continuamos con los besos, me movía violentamente sintiendo tu lengua en mis pezones, devorándolos ávidamente, mientras yo acariciaba tu nuca enredando mis dedos en tu cabello rizado…cuanto tiempo pasó, no lo sé, pero lo sentí de nuevo…mi cuerpo temblaba por completo al mismo tiempo que el tuyo…fundiéndose en la más bella expresión del amor y el deseo, quedamos exhaustos, yo recostada en tu pecho murmurándote lo mucho que te amo…tú, acariciando mi cabello…y me perdí, no supe mas de mi…al abrir los ojos continuaba con una gran sonrisa en mis labios… pero tú no estabas ahí y el dolor me invadió por completo, nuevamente mis ojos se llenaron de lagrimas de lo mucho que duele…esta agonía de tu ausencia.

martes, 16 de agosto de 2011

La Sexosa

Hace algunos ayeres, cuando comencé esta locura de hacer un blogxxxito, me vi en una disyuntiva al ponerle un nombre y buscar un género para mi pequeño proyecto, me incliné por tratar temas sobre sexualidad, claro que el mercado está más que saturado de espacios que tratan el tema, pero la idea acá, era hacerlo con cierta categoría, según yo, la idea era ser pícara pero no vulgar, sexy pero no corriente, abierta pero no promiscua, el decidirme a hacer este proyecto también tuvo que ver con el hecho de que, desde mi punto de vista, muchas jóvenes viven el sexo pero no la sexualidad, es decir que pese a los adelantos en tantos campos, aún se sigue viendo a las mujeres que hablan abiertamente sobre temas sexuales con cierto prejuicio.

Confieso que usar el adjetivo “Sexosa” fue un pequeño anzuelo para atraer más adeptos, pero jamás imaginé que el usar dicho adjetivo, diera pie a una avalancha de propuestas indecorosas.

En mi primer post, me confesé Sexosa, por suerte ha habido quienes han tenido el criterio y la madurez para comprender que el ser Sexosa, es solo una faceta, más no un estilo de vida, es decir que el que así me autodenominara, no significaba que fuese una gatita ganosa en una búsqueda incansable por atraer galanes, no va el asunto por ahí.

Sexosas somos todas aquellas mujeres que disfrutamos sin complejos de nuestra sexualidad, y nada tiene que ver con andar por la vida en busca de quien nos satisfaga las necesidades sexuales, lo cual por cierto, tampoco tiene nada de malo, hay muchas mujeres que viven así y es muy respetable.

Pero no es eso lo que busco, tan solo quiero expresar mis puntos de vista en lo que respecta a temas sensuales, sexuales, eróticos, cachondos, obscenos y demás obsesiones y perversiones que vayan surgiendo.

En este tiempo que he estado al frente de este proyecto, me sorprende la cantidad de jovencitos (y no tanto) que al leer la palabra “Sexosa” se van con la finita, sobre todo en el face, se ponen bien intensos, claro que no me ofendo, porque supongo que es a lo que expongo por usar ese adjetivo, siempre trato de ser cordial y responder algo amable que aclare la situación, muchas veces me veo en la penosa necesidad de borrar comentarios que carecen de lógica y sentido, además de ser tremendamente explícitos, otros los he ignorado porque francamente me da la impresión de que son psicópatas.

Así que escribo este post para informar que soy una Sexosa, que no busca sexo, que estoy satisfecha con la vida que tengo. Estoy siempre a sus ordenes por si gustan preguntar, colaborar o simplemente conocernos, pueden contar con mi sincera amistad.

Muchas gracias por seguir visitado el blogxxxito.

lunes, 8 de agosto de 2011

Día del Orgasmo


La celebración surgió hace 5 años en Brasil, solicitando a los hombres por disposición oficial que el 8 de agosto hicieran sentir a sus mujeres al menos un orgasmo. En México, la mitad de las mujeres nunca han tenido uno.
  • Ciudad de México- El 8 de agosto de ha comenzado a reconocer en varios países del mundo como el Día del Orgasmo Femenino. La celebración surgió hace cinco años, cuando el alcalde de Esperantina, una ciudad del estado de Piauí, al noreste de Brasil instauró oficialmente la celebración en su localidad.

    Al parecer, el alcalde Arimatei Dantas decidió darle esta fecha como regalo a su esposa; aunque originalmente se tenía pensada para el 9 de mayo, pero al final se decidió cambiarla para el 8 de agosto. Algunos países que celebran esta fecha son Perú, Argentina, España o Noruega.

    Muy útil sería que esta disposición oficial se instaurará en nuestro país, donde la mitad de las mexicanas nunca han sentido ese placer. De acuerdo con una encuesta del Instituto Mexicano de Sexología (Imesex); la mitad de las entrevistadas dijo que nunca o rara vez han sentido un orgasmo.

    La anorgasmía – incapacidad de llegar al orgasmo- también conocida peyorativamente como frigidez puede deberse a factores biológicos como cambios endócrinos en el cuerpo; por ejemplo, el inicio de la menopausia. También infecciones vaginales o algunos medicamentos pueden afectar la respuesta sexual femenina.

    Existen además factores sicológicos y sociales que podrían influir sobre la capacidad de las mujeres para alcanzar un orgasmo; la depresión, el estrés, la culpa o el pudor excesivo son algunos de ellos.

    Fuente:MILENIO

viernes, 5 de agosto de 2011

5 de Agosto del '62

Hace 49 años nació la leyenda de Marilyn Monroe, el máximo icono de sensualidad, y la gran inspiración de éste blogxxxito.
Una chica frágil y sensible cuya belleza no tiene igual, su vida estuvo plagada de amargas experiencias, pero fue ese duro camino el que la llevó a convertirse en un mito.
Norma Jeane Baker falleció el 5 de Agosto de 1962, pero Marilyn Monroe vivirá por siempre, porque quienes permanecen eternamente en la memoria de varias generaciones realmente nunca mueren.



jueves, 28 de julio de 2011

Amor al Natural


Esta es un colaboración de Oscar, a quien le agradezco que siga contribuyendo con sus escritos, espero que otros sigan su ejemplo, y se animen a enviarme historias, no aptas para menores.




Este relato, espero que les agrade, lo he escrito en honor de una joven hermosa que me pidió hiciera uno basándose en ella, y déjenme decirles que siendo tan hermosa no me ha costado mucho trabajo crearlo para ella. Espero que te guste Pau.

En esta vida tan vertiginosa que vivimos actualmente uno no se toma el tiempo para disfrutar los pequeños detalles que nos da la vida, una mirada, una sonrisa, una fragancia, etc, todo pasa frente a nosotros tan vertiginosamente ante nuestras constantes carreras que pasa en muchas ocasiones desapercibidas.

Voy a contarles como es que en mi caso se puede encontrar, si uno se da su tiempo dentro de este río caudaloso y revuelto que es la vida diaria, una joya, hermosa y refulgente, una mujer como no hay muchas.

Para comenzar quiero decirles que vivo en México, nací y estudié en la capital de este mi país querido. Desde pequeño desarrollé un gran amor a la naturaleza, por lo que no es de extrañarse que escogiera como carrera ser biólogo y actualmente cuento con 35 años, no soy muy alto, mido 1.70 mts, tengo el cabello castaño, ojos cafés obscuro y, debido a que frecuentemente me encuentro caminando mucho en el campo, tengo un físico cuidado no llegando a los excesos como muchos que hay por ahí que solo se dedican a estar en los gimnasios.

Resulta que por mi trabajo en una institución dedicada a la conservación de los ambientes naturales, me tocó tener que ir a supervisar un proyecto al interior de la república, con el fin de tomar muestras de tierra y agua para ver su grado de contaminación, todo esto para poder implementar programas enfocados a su recuperación.

Por la importancia del proyecto se me solicitó diera una pequeña entrevista para explicar los pormenores del trabajo a realizar, por lo que acudí a los estudios de una radiodifusora. Al principio todo trascurrió sin nada especial, con el acostumbrado ritmo de la pregunta y mi respuesta, y una y otra vez, nada fuera de lo normal, todo era así hasta que se escuchó una voz que me sacó de mi rutinaria actividad de dar los datos importantes del proyecto, una voz solicitándonos un receso para poder arregar un problema técnico que se había presentado, una voz tan hermosa que tan solo de oírla me hizo desear saber de donde provenía y no desear salir de ahí sin haber conocido a la dueña de tan angelical voz.

En eso momento ya no me interesó contestar nada, solo tenía en mente en buscar a la dueña de esa voz, pero tuve que conformarme con un pequeño atisbo de ella, ya que al voltear hacia un lado de la habitación donde nos encontrábamos, pude ver a través de un cristal, el rostro de ella, ésto debido a un destello del monitor de una computadora al ser apagado y vuelto a encender. Pude observar un rostro tan hermoso que casi hizo que sucumbiera al deseo de levantarme y caminar hacia ese lugar, un rostro de una joven que se grabo como fuego en mis recuerdos, unos ojos de mirada profunda y unos labios con una sonrisa seductora y un brillo que invitaban a probarlos. Aunque la visión de este rostro fue fugaz, para mi fue suficiente para grabarse en mi.

Después de ésto, la entrevista transcurrió sin novedad, pero el yo que había entrado ya no era el mismo, ya que solo pensaba en buscar a esa chica sin importar nada más. Pero como sucede frecuentemente, las cosas no pasan como uno deseara y debí de salir de ahí para tomar una comida con la entrevistadora, la cual me había invitado al terminar la entrevista. En todo el tiempo que paso desde salir del estudio e ir a comer a un restaurant, no pude sacar de mi mente el hermoso rostro que había visto, por lo que, al regresar con mi acompañante para que recojiera su carro que había dejado en los estudios, con un pretexto volvía a entrar, con el fin de ver si por casualidad lograba encontrarla.

Aunque la busqué en las cercanias de donde habíamos grabado, solo encontré que la cabina se encontraba cerrada y en penumbras, por lo que decidí desistir en mi búsqueda y salir de ahí, por lo que me di vuelta con el fin de regresar por donde había llegado, derribando a una joven que venía por el pasillo revisando unas papeles. Rápidamente me apresuré a levantarla y no podía creer mi suerte pues al levantar el rostro, me encontré con los ojos y los labios que me habían obsesionado por toda esa tarde.

Me disculpé rápidamente por mi torpeza y le ofrecí subsanar el daño que le hubiera causado invitándola a tomar un café, a lo que contestó esbozando una hermosa sonrisa que si podía esperarla 15 minutos aceptarían mi invitación.

En todo el tiempo que pasamos en el café no pude despegar mis ojos de los suyos, parecía que tenían un imán para mi, tenían un brillo embriagante, deseaba perderme en ellos, y al parecer a ella no le paso desapercibida mi actitud, ya que correspondía mis miradas con tentadoras sonrisas. Desde ese día, no pasaba tarde sin que nos viéramos en ese café, platicábamos de todo, y cada vez nos compenetrábamos más uno con el otro.

Sucedió que en una ocasión se me solicitó que fuera a tomar muestras en la parte alta de la montaña cercana, por lo que al platicárselo me pidió que si podía acompañarme ya que deseaba alejarse por lo uno tiempo de la presión del trabajo. Al escuchar su solicitud no pude sino responder con mucha emoción que sería un placer que me acompañara y que pasaría el día siguiente por ella en la esquina de la estación.

A la mañana siguiente pasé por ella en la camioneta que se me había facilitado para trasladarme a dicho lugar, para llegar a la parte alta de la montaña debíamos de dejar el vehículo a sus faldas y continuar el trayecto a pie, lo que nos llevaría varias horas.

Con lo que no habíamos contado era con que el clima en esta época del año es algo variable, por o que nos sorprendió un fuerte aguacero ya casi por llegar a la cima, por lo que debimos de buscar resguardo, encontrándolo en una pequeña cabaña que divisamos a lo lejos.

Llegamos a la cabaña empapados hasta los huesos por lo que le propuse buscar algo con que taparnos para poder quitarnos la ropa y que se secara mientras esperábamos que pasara la lluvia, después de un rato de buscar encontramos varias mantas por lo que tomamos dos para nosotros, una vez cubiertos, procedimos a quitarnos muestras ropas y a sentarnos frente a un fuego que había yo encendido previamente.

Una vez instalados frente al fuego nos dispusimos a esperar que nuestras ropas se secaran, por lo que comenzamos a platicar un rato, aunque escuchaba lo que me decía, yo me encontraba embelesado con la visión de su rostro iluminado por el fuego. No sé cuanto tiempo pasamos de esa manara, solo sé que me sacó de mi contemplación de ella al ver que se levantaba y se acercaba a mi pidiéndome si podría abrazarla porque sentía mucho frío aún con el fuego, a lo que respondí abriendo mis brazos para acogerla. Una vez en mis brazos, se acurrucó y recostó su cabeza en mi pecho, lo que me hizo desear que la lluvia nunca acabara.

Podía sentir al a través de la manta su falta de ropa, lo que hizo que involuntariamente reaccionara mi cuerpo a su cercanía, intenté alejarme un poco para que no lo notara pero, como adivinando mis intenciones, ella solo levantó su rostro, y con los ojos cerrados me ofreció sus labios, los cuales no desprecié, posando los míos delicadamente en un principio sobre los suyos, para sellar nuestro mutuo sentir, diciéndonos sin palabras lo que con palabras no habíamos podido.

La sensación de sus labios en los míos era algo indescriptible, tanto que solo deseaba seguir experimentándolo, deseaba que nunca terminara, e inconsientemente la tomé en mis brazos, atrayéndola cada vez más a mi, deseaba sentir su cuerpo junto a mío. Ella por su parte, al sentir como la rodeaba con mis brazos respondió aumentando la intensidad en nuestros besos, los cuales habían pasado ya del tímido toque de nuestros labios hasta el ardiente juego de nuestras lenguas dentro de la boca del otro.

De repente, ella se separó de mi levantándose, en ese momento temí que pensara que me había propasado, por lo que me preparé para darle una disculpa, pero al levantar la vista me encontré que en su angelical rostro se dibujaba una cautivadora sonrisa, y en sus ojos se podía ver una mirada de ternura. Yo, ante tal cuadro, quedé totalmente embelesado, y quedé más prendido de esta imagen cuando, inesperadamente, ella dejó caer su manta al piso, dejando ver su belleza en todo su esplendor.Yo solo atiné a levantarme y, abriendo mi manta, la arropé junto conmigo en un ardiente abrazo.

El contacto de su piel sobre la mía hizo que me estremeciera y que mi ya despierto miembro, se tornara más erecto de lo que había estado nunca, por lo que sin pensarlo, la abracé, con el único deseo de intentar hacer de los dos uno solo ser, comencé a besar todo su rostro, y cuando no quedó parte de éste por besar, comencé a besar su cuello, bajando cada vez más, sin dejar ni una sola parte de su piel sin ser besada.

Entre más besaba su cuerpo, más deseaba seguir haciéndolo, por lo que al llegar a sus pechos, los bese y acaricié como si mi vida dependiera de ello. Ella mientras tanto había puesto sus manos sobre mi cabeza, y, acariciándola, siguió todo mi recorrido hasta sus pechos, donde, gentilmente me guió hasta sus pezones, los cuales introduje en mis labios para ser succionados, lamidos y mordidos con pasión. Solo podía escucharse además del caer de la lluvia, su respiración acelerada y el fragor de mis besos y succiones en su piel.

Sin poder contenerme, continué con mi recorrido, pase por su abdomen sin detenerme pues ya tenía un destino en mente, al cual me apresuraba a llegar. Desde el primer momento en que comencé a probar sus pechos, coloqué mis manos en sus tersos glúteos, todo el tiempo desde entonces me prendí ahí de ella, jalándola hacia mi, haciendo que cada vez existiera una mayor presión de su piel sobre mis deseosos labios.

Por fin, después de besar todo mi camino en su cuerpo, llegué a mi destino, por lo que, celebré mi llegada hundiendo mi rostro en su entrepierna, juntando mis labios a sus otros labios, besándolos con la misma intensidad con que lo había venido haciendo por todo su cuerpo. Para poder disfrutar del tesoro que había encontrado, recosté a la mujer que me tenia completamente loco por ella, y, colocándome nuevamente entre sus piernas, comencé a abrir el cofre que guardaba el tesoro deseado.

Una vez que lo tenia a la vista en todo su esplendor, comencé a besarlo y pasar mi lengua por él, intentando en cada pasada, ingresar en éste cada vez más, hasta poder sentir su calor sobre mis labios, y cuando tuve acceso total a éste, no pude contener el impulso e introduje mi lengua en su interior, explorando su ser lo más que su extensión me permitía. Ella mientras tanto había dejado de respirar fuertemente para pasar a producir pequeños gemidos de placer, a presionar con sus manos mi cabeza para que no dejara de hacer lo que había comenzado.

De improviso, me tomó con sus manos mi rostro, y jalándome hasta su labios, me beso breve pero intensamente para después preguntar: ¿me amas?, a lo que respondí sin dudar: !! desde el primer momento en que te vi !!, a lo que ella agregó: amor, no deseo separarme nunca de ti, deseo ser tuya para siempre, amor, por favor, hazme el amor, introducete en mi, hazme tuya para siempre.

Después de su solicitud, toda resistencia que existiera en mi cayó, y recostándome sobre ella, dirigí mi miembro hacia la entrada de su ser, y, tomándolo ella en sus hermosas manos, lo dirigió a la entrada de su candentes labios vaginales, donde, con un solo movimento, me introduje en ella, sintiendo como su interior abrazó con su suavidad y calor mi pene.

Comenzamos a besarnos apasionadamente, mientras que nuestras cinturas parecían tener vida propia se movian uno hacia el otro, haciendo que existiera un rico "mete y saca". No sé cuanto tiempo pasamos amándonos, solo sé que hubiera deseado que no terminara nunca, pero todo tiene que terminar y este interludio de amor solo podía terminar tan intensamente como se había desarrollado, por lo que al sentir que terminaría, solo pude decirle: amor, voy a terminar, debo salir de ti para no terminar en tu interior; a lo que ella contestó: por favor no lo hagas, deseo ser completamente tuya, por favor, lléname de ti, no me importa lo que suceda, solo deseo tenerte para siempre, con lo que sin pensarlo más, inundé su interior de mi ser, llené su interior de mi cálido semen, sintiendo que con esto nunca me separaría de ella, que nuestras almas se habían fusionado en ese mismo instante, y que solo muerto dejaría que esta mujer se fuera de mi lado, y creo que ella sintió lo mismo que yo.

Desde ese día, no ha habido fuerza en el mundo que pueda separarnos, ya llevamos 3 años juntos y siento que que la vida nos depara muchos más.

Si deseas darme contactarme y tu opinión, mi correo es: camlost68@yahoo.com.mx

domingo, 17 de julio de 2011

El centro del Universo.

Siempre he creído que el clítoris es el centro del Universo, no puedo evitar pensar cuando tengo un orgasmo que ahí, en el clítoris, se reúnen las energías de todas las galaxias, solo para hacernos estallar en un microscópico Big-Bang, no lo concibo de otra manera, tal vez el Big-Bang no fue sino el estallido de un poder infinito y supremo, que tuvo un mega orgasmo cósmico, y eso dio origen a la vida.
Toda mujer que haya experimentado un orgasmo, sabrá de lo que hablo, es tan poderoso, agotador y fantástico que es imposible creer que su origen no sea divino.

El clítoris, tan pequeño, humilde e insignificante, está ahí, oculto entre las piernas, como si quisiera pasar inadvertido, o como si supiera que es capaz de lograr que se enloquezca, y por eso se oculta, en espera de un momento idóneo para mostrar su grandeza, el poder, la energía megatónica que es capaz de liberar con tan solo ser manipulado.

Está ahí, sin ningún otro objetivo, sin otra razón aparente, sin ninguna función fisiológica explicable, tan solo la de hacernos sentir un placer enloquecedor.

Toda mujer debería adorar a su clítoris como una deidad, y todo hombre debería rendirle pleitesía, pues aquel hombre que logre dominar el arte de dar placer clitorial, tendrá a la mujer que desee rendida a sus pies, y toda mujer que sepa como enseñarle a un hombre, en donde está el centro del universo, le habrá revelado un gran misterio.

No hay que tener miedo ni pudor de tocarnos, de explorar nuestro cuerpo, de permitir que las yemas de nuestros dedos jueguen sobre el, que toquen, presionen, que corran en círculos, hasta llegar al éxtasis, no hay que tener vergüenza de que la pareja que comparta nuestra intimidad vea como jugamos con ese divino trocito de carne.

Y los hombres, por empatía, amen, respeten y veneren al clítoris, si ustedes disfrutan que una mujer juegue, chupe y devore su falo, no olviden que en algún momento, cuando estábamos en gestación, el clítoris y el pene, fueron la misma cosa.


jueves, 7 de julio de 2011

Alguna vez



Eres mucho más que un instante en mi vida, crees que fue tan solo una aventura, pero fue mi vida la que te di aquella tarde.
Todos los astros conspiraron a favor mío para regalarme tu piel, tus besos, tu olor que se ha quedado tatuado en mi memoria, ahora eres todo.
Ya no eres tan solo un deseo reprimido, ahora eres el grito enfermo que se ahoga en mi garganta al obligarme a callar tu nombre, estás constante aquí, en la punta de mi lengua, vives en mis neuronas como los planetas en la órbita.
Y tengo que callar y fingir que jamás has existido, tengo que simular que vivo en paz cuando mi alma pende de un hilo, cuando dependo de una palabra tuya para volver a revivir aquel momento que la vida me regalo.
Te esperaré, no sé cuanto, no sé si en este breve chispazo de vida pueda volver a perderme en tus brazos, tan solo sé que al tenerte de nuevo podría enloquecer, si es que no he perdido ya la cordura.
Estás aquí levitando en mi memoria, estás presente en cada caricia, en cada beso, en cada orgasmo que se niega a no ser tuyo.
Y no tengo voluntad para echarte, para aceptar que tal vez no volverás, para arrancarme la careta y mostrar cuanto le duele a mi alma el destiempo.
Pero te tuve, y a pesar de la agonía de tener que sobrevivir día a día sin ti, le queda a mi piel el consuelo de que alguna vez me recargué en tu pecho,que alguna vez miré tus ojos, que por un instante fuiste mío, que alguna vez mis labios gritaron sin temor el nombre del único hombre que me ha trastornado de placer.

domingo, 26 de junio de 2011

Brooke, eterna Brooke.



Hace muchos, muchos, muchos años, tuve dudas sobre mi sexualidad.
Siendo muy pequeña, una niña inocente, sentí una atracción muy fuerte hacía otra mujer, ella era una jovencita mayor que yo, pero su belleza me abrumaba, fue la primera persona que me gustó en la vida, entonces no me cuestioné si aquello estaba bien o mal, tan solo lo sentía, se me caía la baba cada que contemplaba su rostro, que era divino, angelical, así la veía, como un ángel, ahora muchos años después, sigo pensando lo mismo, que la belleza adolescente de Brooke Shields no tuvo ni tiene comparación.

Aunque hora que soy una adulta de cierto criterio, no logro comprender que demonios tuvo su madre en la cabeza para permitir que su pequeña hija iniciara su carrera expuesta de tal manera, con toda franqueza, las fotos de Brooke, que hace mil años me parecían de los más normales, ahora me parecen que son evidencia para meter a su madre y al fotógrafo a prisión, tal vez eran otros tiempos, pero es obvio que no faltaron los perversos que se dieron vuelo contemplando a una niña en semejantes imágenes, y ni que decir que la película que lanzó a Brooke al estrellato, Pretty Baby (1978) la cual hace poco tuve la oportunidad de ver por vez primera y aunque me fascinó ver la belleza de la pequeña Brooke en su mejor momento, no dejó de parecerme aberrante que su madre le permitiera aparecer en tal historia.
No sé que piense ahora Brooke de que su madre haya lucrado con su inocencia, yo seguro, jamás se lo hubiera perdonado, pero bueno, el tema no era la ambición de su madre, si no lo que su belleza provocó en mí hace tantos años.

Aquella atracción fue algo que no volví a experimentar, aunque hay muchas mujeres que considero hermosas, ninguna me ha inquietado como lo hizo ella, y aunque sigue siendo una mujer muy bella, ya no me provoca lo que entonces me provocó.

Si en mis manos estuviera la posibilidad de hacer una cápsula del tiempo, metería en ella, entre otras muchas cosas, fotos de la joven Brooke Shields y diría que ella es el ejemplo de que algún día la raza humana, logró la perfección.

domingo, 12 de junio de 2011

De la piel y las palabras

Confieso que me he robado un post del blog PURAS LETRAS como no he pedido permiso, ahora pido perdón a la autora de tan sensual post, Wendolín Perla, quien seguro dispensará mi atrevimiento, puesto que ella es una gran lectora que gusta de difundir todo aquello que lee, así pues, al leer éste texto, se me antojó compartirlo con todos los lectores del blogxxxito, espero que lo disfruten tanto como yo.
DE LA PIEL Y LAS PALABRAS

Te pones cómoda.

Te miras al espejo, te gustas.

Cierras la puerta.

Pones música.

Apagas la luz.

Te tiendes bocarriba en la cama.

Respiras hondo y profundo.

Te piensas.

Te desprendes de ti y te ves desde arriba.

Te gustas.

Te tocas.

Una a una, te desprendes de tus prendas. No hay ritual. Sólo procuras la desnudez.

Tu desnudez.

Tu aceptación.

Y te das cuenta sólo entonces de que, aunque no cubras los requisitos impuestos por la moda, eres hermosa. Te reprochas haberte reprochado tantas cosas. Y no sabes cómo, no puedes entender cómo, pero te gustas. Te gustas muchísimo. No es narcisismo, nada tiene que ver con eso. Te deseas.

Cierras los ojos. Recorres, con la mano derecha, tu cuerpo desnudo. Tu mano izquierda, mientras tanto, coquetea con tus labios entreabiertos, se posa sobre tus párpados.

Tu mente está en blanco. Sigues flotando sobre ti misma, analizándote, recorriéndote palmo a palmo. A esa misma velocidad tu mano va posándose sobre los más osados intersticios. Te descubres, de pronto, húmeda y excitada. Te gusta.

Te sientes feliz.

Pasas la mano por el pecho y te encuentras con tus senos. Te detienes en el pezón. Humedeces tus dedos en tu boca y trazas sobre tus pezones líneas imaginarias que contribuyen a la erección, que dan paso a la representación más sutil y más contundente del placer femenino: unos senos firmes, un pezón que responde ante tus propios estímulos.

Y te sorprende ver que aunque vives con tu cuerpo desde hace tantísimo tiempo, llega un punto en el que te desprendes y entablas con él un diálogo bilateral de fuerzas descomunales.

Y la música sigue. Y enloqueces progresivamente. Los ojos están cerrados y tu antebrazo izquierdo se ha colocado, sin que hayas tenido nada que ver en ello, sobre tus ojos. Con los ojos cerrados lo ves todo. Y entonces cobra vida la oscuridad entera.

A la vez que procuras los resquicios más húmedos de tu cuerpo, van apareciendo las fantasías más descabelladas a la luz de la luna. Es una sombra entonces la que se coloca sobre tu cuerpo, besándote, acariciándote, recorriendo contigo (al estilo Lovecraft) las montañas de la locura. Puedes pedirle lo que quieras, y se lo pides en voz alta, y lo gritas en un susurro.

“Ahí…”

“Ahí…”

“Más…”

“Más…”

Y te escuchas, y rompes de golpe el umbral entre la imaginación y la realidad, y se incendia tu cuerpo. Y el fuego recorre tu alma.

Las imágenes se suceden sin sentido, una tras otra y en perfecta anacronía. Ya no es él. Son ellos, es ella, es Ella, eres tú fuera de ti, eres tú dentro de ti, es Él dentro de ti mientras Ella te lee un cuento en voz alta. El sudor recorre tu frente y tus piernas extendidas esperan, ansiosas, el frenético recorrido de la ola de placer.

Y se repite. Y se repite.

Y cuando explotas:

Te perdonas.

Te reconcilias.

Te aceptas.

Te reconoces.

Y luego, esta mente mía tan retorcida, sólo atina a reconocer letras. Palabras. Novelas. Poesía. Aforismos.

Recito entonces de memoria fragmentos de una novela que no me he atrevido a escribir. Doy al clavo con el epígrafe de mi primer libro. Descubro las palabras inscritas en mi epitafio.

Pienso en Cortázar.

Y la analogía es bellísima.

El clímax me remite, irremediablemente, a mis libros, a las letras. A los que he leído y a los muchísimos que quiero leer. Al libro que nunca he escrito y que tanto miedo me da comenzar.


domingo, 29 de mayo de 2011

Matrimonio y mortaja



Como bien dice el dicho, “Matrimonio y mortaja, del cielo bajan” y tal vez otras muchas cosas en nuestras vidas sean maquinadas por el destino, pero ese no es hoy el tema a tratar, así que retomemos al matrimonio.

¿Quién no ha conocido a una amiga, hermana, prima, o ha sabido de alguna chica cuyo única meta en la vida es casarse? Qué más da con quien.
En el mundo hay millones de mujeres que en cada hombre que conocen ven a un prospecto de marido, yo conocí a una chica que ni novio tenía, y ya se andaba probando peinados para el día de su boda soñada.

Probablemente todas, las que fuimos solteras y las que aún lo son, hemos soñado con una linda boda, pero de eso, de soñar, a planear una boda, hay un abismo, y me parece que la cosa se vuelve un tanto cuanto deprimente cuando se anda planeando una boda, que carece de novio.
Pero claro que no solo las mujeres son las que se dejan llevar por esa presión social de tener que vivir en pareja, también hay hombres que se casan simplemente por cumplir con ese requisito de la ley de la vida.

En lo personal me parece que la única razón por la cual se deben de unir los destinos de dos personas, es porque entre en ellos hay no solo amor, sino también amistad, complicidad y pasión, ingredientes básicos para que una relación funcione, creo que eso de unir tu vida a otra persona por el simple hecho de que “hay que casarse” es uno de los errores más grandes que se pueden cometer, si ya de por si, habiendo amor, amistad, pasión y complicidad, resulta complicado llevar una relación armoniosa, no quiero ni imaginar lo que será vivir, convivir, y dormir con un fulanito que comparte nuestro lecho por la simple necesidad de estar casados.

Y peor aún me resulta tomar un curso para pescar marido, OK, cada quien su vida, pero no creo que la afinidad que pueda existir entre una pareja sea algo que se pueda aprender en 12 lecciones, como lo hacen en China las chicas que asisten a sus clases para atrapar a un millonario, en fin que cada quien sabrá lo que espera de la vida y como conseguirlo, aunque en lo personal no me imagino en mis años de soltera sentada en una aula tomado nota de cómo sonreírle a un zutanito para que me invite a salir, y tal vez hacerlo padre de mis hijos, eso sí, no sin antes recapitular de memoria la Lección 1 y estar segura de que se trata de un auténtico millonario, y no es tan solo un vulgar riquillo.

lunes, 23 de mayo de 2011

¡Sí, sí, sí!




Tiene semanas que te digo ¡No!, llego tan agotada del transporte, del trabajo, desgastada de tratar con personas intratables, de cumplir con los deberes de la casa y apurar a los niños que parecen no entender el español, hoy no ha sido la excepción, pero al parecer está vez no aceptarás el ¡No! como última respuesta.

Salgo apresurada del baño, solo deseando tomar un vaso de leche y dormir hasta el momento en que el cruel despertador me taladre el cerebro con su diabólico sonido, me despojo de la toalla, aunque mi piel sigue húmeda, y lo siento, noto tu mirada que ha pasado de ser compasiva al saber de mi fatiga, a encenderse con ese halo de lujuria que conozco bien, sé lo que viene después de una mirada como esa, me apresuro a buscar el pijama más abrigador, pero mientras trato cubrir mi desnudez, ya haz saltado hacía mi espalda cual felino en la sabana que toma por sorpresa a su presa, así te haz abalanzado sobre mí, sin preguntarme si quiero, o si deseo, sabes que diría que ¡No!, porque siempre lo hago, porque la rutina es tanta que ya hasta el ¡No! es rutina, pero ya estás aquí, prendido de mi cuello como un vampiro hambriento, llenas mi cuello de pequeños y sutiles besos, que se vuelven más intensos al llegar a mis labios, cedo, porque es mi obligación cumplir con los deberes conyugales, y ya hemos llegado tan lejos que las negativas no serían escuchadas, me besas con esos besos franceses que sabes que me prenden, a la vez que tus manos estrujan mis nalgas y me pegas a ti, para que sienta tu firmeza, es tan esplendida que el saber que aún soy capaz de levantar tu asta me excita, tus labios ahora están prendidos de uno de mis pezones, ya estás pasando de la sutileza a devorarlos con ansiedad, como si creyeras que tal vez pasarán meses para que vuelvas a atragantarte con ellos, y yo que estaba pasiva, esperando que acabaras pronto y me dejaras en paz, comienzo a sentir como palpita y se humedece mi bizcochito, es como te gusta llamarle, ya tu mano está en el.

-No te has depilado
Lo siento como un reproche y me apresuro a dar una justificación, la misma que doy siempre
-No he tenido tiempo
Respondo apenada, y tu respuesta me deja perpleja
-Me gusta, nunca te lo había dicho

Y hundes tu cara hasta perderte, lo haces de manera tan magistral que no recuerdo que lo hubieras hecho así antes, en ese momento me pregunto a mí misma que clase de idiota posterga algo tan glorioso, que importa entonces el trabajo, los hijos, los trastes sucios, o el menú de mañana.
Estás entre mis piernas, pegado como una sanguijuela que en vez de extraerme sangre, me está dando vida, es tan indescriptible, tan intenso, tan profundo.
No resisto más, y reviento, exploto sobre tu cara, y en ese instante, he regresado del paraíso.

-¿Te gustó?
Me preguntas aún con la cara llena de mi
-¡Como nunca!

Te respondo con la voz entre cortada por la falta de aliento.

Y sabiendo que ahora te toca a ti, estoy más que dispuesta a recompensarte, busco tu erección que se mantiene en pie de guerra, pero me retiras con dulzura.

-No mi vida, sé que estás cansada.

Y te levantas diciendo que vas por mi vaso de leche.

Entonces me siento conmovida, y me juro a mí misma, nunca más decirte que ¡No!.

lunes, 16 de mayo de 2011

Chica de portada



He de confesar que me gustan las revistas de moda y belleza, es una frivolidad, pero todos tenemos nuestras vanalidades, y si algunos hombres gozan de estar sentados viendo un partido de futbol y tomando cerveza, algunas mujeres disfrutamos de leer este tipo de revistas mientras nos hacemos un arreglito de hojalatería y pintura, y que mujer que haya caído en ese placer culposo no ha cometido el pecado de compararse con una de las chicas maravillosas y perfectas que aparecen en estas revistas, y claro que es un pecado hacer esas comparaciones, es el pecado de vanidad, es un deseo mal sano que desear ser perfectas.

Pero al final de cuentas ¿Qué es la perfección? si somos realistas aceptaremos que es algo que no existe ¿Es correcto que una se sienta intimidada por una imagen que ha sido manipulada de manera digital? Claro que no es correcto, pero pasa, pasa que deseamos el mismo corte, el mismo tono de cabello, la misma ropa, las mismas nalgas paradas, pero no conforme con eso, deseamos vernos igual de fabulosas que las modelos que nos miran seductoramente desde una página.

Para bien o para mal, vivimos en una sociedad en la que muchas veces hay quienes juran y perjuran que el físico no importa, pero a la vez satirizan a personajes de la vida publica, y ridiculizan a quienes que no tuvieron la fortuna de nacer agraciados.

Y por más que los hombres nos digan, que lo que importa es la belleza del alma, no pueden dejar de mirar un par de torneadas piernas enfundadas en una mini falda, o de contemplar un escote que sugiere un busto voluptuoso y sensual, y es que muchas veces la intimidación que provoca el saber que no somos perfectas, es lo que lleva a miles de mujeres a hacerse arreglitos que no solo se limitan a un simple maquillaje o peinado, esa obsesión por la perfección es la culpable de que se busquen otros métodos para tener unos senos grandes o una nariz pequeña, creyendo erróneamente, que eso nos hará más bellas.

Pero no olvidemos que la belleza no es sino cuestión de apreciación, y lo que a nosotros nos puede parecer un defecto, a nuestra pareja le puede parecer sexy y atractivo, en verdad la belleza está en la mente, en la actitud, en la manera de proyectarnos, una sonrisa honesta es mucho más bella que unos labios rellenos de colágeno, y una mirada profunda, es mucho más sensual que unas patas de gallo obligadas a desaparecer con botox.

Y hasta puede ser que esa chica que nosotras vemos como imagen inmaculada e ideal, tal vez le parezca muy flaca al hombre que nos gusta.

Tampoco se trata de andar por allí todas chamagosas confiando en nuestra belleza interna, porque por más que nos digan que lo esencial es invisible a los ojos, lo cual dicho sea de paso, es muy cierto, pero no por eso vamos a dejar que los poros se tapen y los pelos de las piernas crezcan, como si fuéramos La Tierra sin Humanos, hay que darse mantenimiento, y más aún si nuestra actividad nos obliga a tener una buena presentación, eso de andar bigotona es algo que solo se le perdona a Frida Kahlo, quien por cierto, con todo y sus bigotitos, fue portada en 1938 de la revista Vogue.

Hay que cuidar de nuestro aspecto físico, pero sin enajenarnos, y sin olvidar jamás que en la vida real no existen mujeres que al despertar se vean como chica de portada.


viernes, 13 de mayo de 2011

Celos

Esta es una colaboración anónima que me llegó hace un tiempo, pero cuyo archivo no podía abrir, ahora que al fin lo logré, parece estar inconclusa, no he recibido respuesta de quien la envió, así que lo invito a concluir, o de lo contrario, que cada quién le de el final que su imaginación le sugiera.


Es posible darse cuenta, sencillamente con la mirada, ella lo había estado viendo de una manera que a mí me resultaba familiar y era eso lo que ciertamente me molestaba. El correspondía y la indiferencia de ambos hacia mi realmente terminaba por desquiciarme. La justificación era perfecta, el trabajo, y tenía precisamente que ser yo el que la llevaba y la recogía de la agencia de este hijo de la chingada y mi único resguardo eran los idiotas que los acompañaban a todas partes y nunca los dejaron solos. La sospecha se hizo severa cuando ella comenzó a hablar más de él cada día “que Iván esto, que Iván lo otro…” ya sabes. Después la invitación a la típica reunión de oficina, llena de gente desconocida, excepto ella, este cabron y sus pinches sonrisitas. Durante toda la noche me sentí excluido, enojado y solo, mientras ella se divertía de pocas con el idiota
Luego, ya de regreso manejando en el auto, tardamos diez minutos para iniciar un dialogo.
-¿qué tienes?
-pues ese cabron que no deja de verte, ni de reírse
-(silencio, luego pone cara de seria y voltea hacia la ventana)
-no mames Cecilia, ese pendejo te esta tirando el calzón en mi carota y yo me lo tengo que fumar por horas, calladito y con mi cara de pendejo
-bájame, mejor aquí cojo un taxi
-¡no chinges! Ahora la ofendida eres tu
-no me grites, solo estaba en una fiesta con mis amigos
-¿tus amigos? Ahí solo tenías un solo amigo, y no era yo por cierto
-ya bájame yo me voy sola
No le contesté, y desde ahí hasta su casa solo se escuchó el ruido del motor y la radio, que sonaba tan bajo que apenas podía distinguirse. Al llegar a casa de Cecilia continuaron los largos silencios, luego solo se bajo del auto y ya no me miró. Lo peor es que ni siquiera estaba enojada, la sentí distante y eso me hizo sentir un hueco en el estomago. La estaba perdiendo.
Ya el lunes fui a buscarla a su oficina, pero ya no estaba. Don Juan me dijo que se había ido media hora antes, y cuando le pregunté por Iván me dijo que tampoco se había presentado en la tarde. Tres o cuatro veces le marque al su teléfono sin tener respuesta. Decidí ir a su casa y esperarla. No había nadie, esperar no sirvió de nada y me fui a la casa. Abrí una cerveza y me puse a ver el futbol, piche 0-0 y la verdad tampoco podia concentrarme por la ansiedad o los celos y mejor apague la televisión, ahora solo me quede con el ruido del refrigerador y el zumbido distante de la avenida. Mejor me regrese a la casa de Cecy. El trayecto, nunca fue tan largo ni tan oscuro. Me estacione afuera y la casa que se veía vacía, me preocupe por que ella estuviera bien, ya pasaban de las once y la inseguridad ya estaba de la chingada. Marque de nuevo a su teléfono y nada. Después un par de luces se acercaban, eran ellos. Solo sentí las manos heladas que después comenzaron a temblar, no pensé nada, se estacionaron enfrente de mí, cara a cara. Vieron que yo estaba ahí, y nadie se movió. Ella me miro a los ojos, serenamente. Y me fui
Pasaron tres semanas para que volviera a verla, no le había ni hablado por teléfono, no tenia caso. Esa noche estaba en un bar con dos amigos viendo otra vez un partido de futbol, no le había contado a nadie que ya no estaba con Cecy pero yo no podía dejar de pensar en ella, Carlos y Rodrigo estaban metidos en el juego, gritando y tomando. Yo solo le quitaba la etiqueta a la botella de cerveza. En cierto momento levante la mirada y ahí estaba ella hasta el otro lado del bar, con unas amigas y el pendejo ese. Se terminó el juego y la gente comenzó a irse. Mis amigos me invitaban a seguirla en otro lado y les dije que me tenía que levantar temprano al día siguiente para no acompañarlos. No se como lo hice, pero me las ingenié para seguir a Cecilia, que iba en el auto del susodicho idiota, a distancia, pude seguirlos por media ciudad, mientras iban llevando a las amigas de Cecy a sus casas. Finalmente tomaron con rumbo a la casa del idiota. Se estacionaron frente a su casa y yo a una cuadra de distancia no podía distinguir nada. Permanecieron ahí por unos quince minutos y luego se bajaron para entrar a la casa. Una vez ellos adentro, yo también me bajé del auto y caminé hacia allá. No sé si temblaba por el frío o por los celos. Me paré justo en la puerta y pensé tocar. Si lo hubiera hecho seguro pensaría que era un idiota, aunque ahora sé que realmente no estaba en mis cinco sentidos. Me quedé ahí de pie junto a la puerta, en la oscuridad de las dos de la mañana. Escuché ruido de platos en la cocina, murmullos y un horno de micro hondas. Después encendieron la televisión de la sala. Yo había estado ahí y conocía la distribución de los muebles de la sala, el sillón grande estaba al pie de la ventana de enfrente. Camine hacia la ventana y me senté en el suelo bajo la ventana, un pequeño arbusto era mi cómplice para ocultarme. Detrás de persiana cerrada solo se veían los destellos de la televisión y se distinguían perfectamente los diálogos en ingles de alguna película. Sentí que se sentaron en el sillón, como a treinta centímetros de mi. Durante un rato solo escuche la película. Luego el le pregunto
-¿Quieres que traiga una cobija?
-Si, hace mucho frío
Lo escuché levantarse y caminar por el pasillo a la parte de atrás de la casa. Mientras el traía al cobertor, ella apago la tele. Yo apreté mis puños.
- ven, siéntate aquí
- tienes frías la manos
- ahorita se me pasa
- no vayas a tocarme así, me dan escalofríos
- ¿así?
Alcanzaba a sentir el primer beso y como se estaban acomodando en el sillón, cuando cerré los ojos ya casi podía observarlos. Los celos se fueron transformando en un morbo perverso que me lastimaba y me seducía. Y aquellos besuqueos fueron subiendo de intensidad.
- tengo algo para ti
luego se escuchó una cremallera y la ropa que descendía. En voz baja y pausada comenzaron a hablar
- ¿te de pilaste?
- Si. ¿Es lo que querías?
- Te ves hermosa
- Lo hice para ti
- Me encanta… Deja me desvisto
- Ven
- No, espérame. Quiero ver cuando te penetre
- Despacio. Así… sí así… Abrázame.
Cuando entro en ella, poco a poco comencé a distinguir el ritmo, de sus cuerpos, lento y pausado. Los besos comenzaron a escucharse como chasquidos, seguramente la besaba o lamia en su cuello o en sus senos. Luego más fuerte, más rápido. El ruido de la piel chocando y los jadeos. Ya no era suave, era violento en las acometidas, casi furioso. Luego bajo la intensidad para hacerlo más suave, pero más rápido aún. El sillón topaba en la pared donde yo estaba recargado mientras yo tenía la piel de la espalda erizada
- me voy a poner un condón
- no te salgas, quédate…
- ¿estás acabando?
- no te muevas.
Cuando ella terminó pude seguir cada espasmo, la imaginé totalmente desnuda, esbelta, con la espalada arqueada y tensa, sudando, totalmente entregada al orgasmo mientras el seguía moviendo su pene dentro de ella.
- voy a acabar
- no te salgas termina adentro




lunes, 9 de mayo de 2011

Esplendida



Algo de lo mucho que le agradezco a mi madre, es el hecho de que jamás se metió en mi vida privada, nunca me presionó con letanías como “aprende a cocinar, para cuando te cases” o “ mira, guardé tu ropón de bautizo para cuando bautices a tus hijos” .

Esas ideas de que tenía que casarme y tener hijos para ser una mujer plena y realizada, nunca fueron sembradas en mi mente por mi madre, lo que me inculcaba religiosamente, era que estudiara, que estudiara y que estudiara, debió de ser una decepción terrible para ella verme dejar la carrera para casarme, pero aún así, no se metió en mi decisión de seguir al hombre de mis sueños, en vez de concluir los sueños que tal vez, eran los suyos, ella fue una hija de familia provinciana y numerosa y por mucho tiempo creí que debió de ambicionar más en su vida que simplemente dedicarse al hogar, al marido y a los hijos, y también, por mucho tiempo creí, que mis logros serían como si fuesen suyos, y no estaba tan equivocada, pues ahora sé que el hecho de que yo sea feliz con lo que hago y como vivo, es algo que la hace feliz a ella, y no le importa que no haya llegado yo a ser una eminencia que descubra la cura de una enfermedad incurable.

Cada vez son más frecuentes las mujeres que buscan primero la realización profesional que personal, aunque francamente, creo que la delgada línea que separa lo profesional de lo personal está cada vez más y más difuminada, puesto que ser una exitosa profesional lleva implícito un logro personal.

Cada vez sé de más mujeres que postergan la maternidad hasta lograr un postgrado, y cada vez son más las que se niegan a seguir el estereotipo de la ama de casa que solo vive para satisfacer las demandas de una familia y un hogar.

Pero también está la contraparte, una cantidad impresionante de adolescentes que se embarazan antes de acabar la secundaria, he llegado al punto de creer que el paso que dan estas muchachitas, no se debe solo a la falta de educación sexual, sino al deseo de tener su hogar propio, en vista de que el modelo típico de una familia ordinaria está cada vez más decante.

Y por otro lado, tenemos a las mujeres que consideran que no es necesaria la presencia de un hombre en sus vidas para sentirse satisfechas, es decir, las mujeres homosexuales, que curiosamente algunas veces sí tienen la necesidad de ser madres para cumplir un anhelo.

Pero que más da si se es una profesionista exitosa, una ama de casa convencional, si se tiene pareja, si se es soltera, se es lesbiana, o se tienen o no hijos, lo que en verdad hace esplendida a una mujer, no es su estado civil, sus logros académicos, sus preferencias sexuales, o la capacidad de reproducción de su útero, lo que, desde mi punto de vista, hace fantástica y esplendida a una chica, es que sea segura de si, se ame a si misma y se sienta satisfecha con la vida que eligió vivir.

Y supongo que si mi madre decidió quedarse en casa para darnos un hogar estable, y hacer de la maternidad una profesión, es porque eso la hacía feliz, lo cual ante mis ojos la convierte en una autentica mujer esplendida.

jueves, 17 de marzo de 2011

Ni Dios lo quiera



Hace algunos días una chica me envió un mail, preguntando cuales eran los riesgos de tener relaciones sin protección, porque su novio la convenció de «hacerlo» sin condón, le respondí que, en el mejor de los casos, si las relaciones fueron vaginales, podía quedar embarazada, digo, es el mejor de los escenarios, porque supongo que estarán de acuerdo en que estar embarazada, es mucho mejor que contagiarse de SIDA, además le mandé información sobre las ETS y la píldora de emergencia, ya saben que no soy sexologa, ni nada por el estilo, por con gusto ayudo a obtener información a quien me lo solicite.

Me volvió a escribir diciendo:
«Ni Dios lo quiera que me pase algo de eso»
Y ahora le digo:
Querida, eso no sería cosa de Dios, sería consecuencia de tus actos.

No comprendo la necedad de querer culpar a un ser supremo de los malo que nos pasa, ni de creer que es un castigo divino el caer victimas de enfermedades que solo son el resultado de nuestros actos irresponsables.

El que fuma, se amuela los pulmones, el que se droga, se mata las neuronas, el alcohólico se daña el hígado, el que hace ejercicio y se alimenta bien, tiene buena salud, la que tiene relaciones sexuales sin precauciones, o se embaraza, o se contagia de algo, tan simple como que a toda acción corresponde una reacción, hay cosas que solo está en nuestras manos controlar y no se le pueden dejar al destino.

Seamos realistas, lo embarazos no son regalos de Dios, son la consecuncia de no usar un profiláctico, porque la concepción es un acto meramente biologico y no un acto del espiritu santo.

Sé que en ocaciones soy intolerante con la ignorancia en cuestiones de salud sexual, pero me desespera sobre manera que aún sigan habiendo chicas que se aventuran a confiar en un novio patancillo y que no tienen la más mínima idea de lo que iniciar una vida sexual conlleva, el sexo es uno de los mayores placeres de la vida, pero también es una obligación estar informado de que con el sexo, no todo es placer y dulzura.

Me frusta mucho, que no se tomé la sexualidad con la seriedad que se debería tomar, que en las escuelas, no se de la sexología como una materia más, por lo menos un semestre, a mí me hubiera gustado tener en la secundaria y prepa, la clase de Sexualidad Humana, y no es por hacer menos la importancia de otras materias, pero supongo que todos los que fuimos estudinates, no vamos por la vida haciendo raices cuadradas, o sacando masas atómicas cada tercer día, y a que sí, seguro, si vamos por la vida teniendo relaciones sexuales, pensar lo contrario sería anormal.
Nadie se a muerto por no saber en donde nace y desemboca el Rio Nilo, pero millones han muerto, y millones han nacido sin ser deseados, por no usar un preservativo.
Entonces ¿por qué las instituciones educativas menosprecian a la matería que más se pone en práctica y cuyo desconocimiento nos hace correr más riesgos?

No pretendo regañar a nadie, porque no soy quien para hacerlo, pero en verdad espero que algún día, la educación sexual sea una materia obligatoria para graduarse de secundaria y que un condón sea un gadget tan indispensable como un celular en la vida de todos los jovenes.


miércoles, 9 de marzo de 2011

Colaboración


Antes que nada, mil perdones por tener abandonado el blogxxxito, han sido causa de fuerza mayor, pero aquí estoy retomando el camino, recomencemos con una sensual colaboración Oscar, y perdón por la tardanza.
Este relato lo hemos ido haciendo una amiga y yo en conjunto, espero les agrade:

Todo comenzó en una hermosa tarde, una de esas que por su agradable sol, su clima ni cálido ni frío, su suave brisa y el paisaje, quedan grabadas en la mente como un vistazo a lo que podría uno calificar como el paraíso.

A este lugar solo se puede llegar después de caminar por un par de horas bajo la sombra de un fragante bosque de pinos, los cuales sirven de digno marco para un claro que se abre entre ellos en el centro del bosque.

Al llegar uno a ese claro lo primero que puede uno notar es un límpido lago de aguas azules, como si un pedazo de cielo hubiera caído a tierra.

En ese lago fue donde tuve la el pacer de conocer a la mujer más hermosa que haya visto jamás, una mujer que a primera vista me hizo podría pensar que era la encarnación de las míticas ninfas de los bosques: de cabellera rubia hasta los hombros, piel tersa y clara, ojos claros, un cuello delgado y elegante, como si un cisne hubiera sido convertido en humano, y para rematar, con una figura que hace uno pensar en la Venus de Milo.

Una vez repuesto de la embriagadora primera visión, pude notar sus profundos ojos avellanados, sus turgentes pechos y sus tentadoras caderas, en pocas palabras, toda una maravilla.

El acercarme a ella pude notar que este portento de mujer se encontraba cubierta por un bikini muy sensual de color negro, el cual, al constar de muy poca tela, solo cubría con unos diminutos triangulitos lo más indispensable, dejando gran parte de su piel a la vista para el regocijo de mis ojos.

Atraído por la belleza de esta mujer, olvidé los miedos que me embargaban de que desapareciera como una hermosa visión en el desierto y me acerque, y estando casi al alcance de mi mano me detuve, a lo que solo atiné a pronunciar un simple "Hola", a lo que, volteando y mostrando una radiante sonrisa respondió al saludo.

Una vez roto el hielo del primer contacto pude entablar una amena conversación, hablamos de todo y de nada, de temas triviales, permitiéndome enterarme de que era de ascendencia argentino-español, que radicaba en Quebec y que estaba tomando unas vacaciones. Todo el tiempo me tuvo embelesado por su armoniosa voz y su profundos mirar.

Pasamos un buen rato conociéndonos, y después de un rato ya sentía que la conocía de años, lo que me hizo disfrutar de cada momento que pase junto a ella platicando, de improviso, me propuso nadar un rato, pues dijo, era una pena desaprovechar tan hermoso lago.

Hasta ese momento había estado como en las nubes, pero con su petición me hizo regresar a la realidad, debiendo negarme al no llevar yo taje de baño, pero, levantándose me respondió gentilmente mientras se despojaba de su pequeño conjunto de traje de baño: "quien necesita traje de baño, vamos disfrutemos del momento". Siguiendo su ejemplo no tarde en despojarme de mis ropas, y corriendo tras de ella me sumergí en las frescas aguas del lago.

Una vez dentro y emerger de la zambullidla, me puse de pie para buscarla, pero no pude verla, y cuando comenzaba a pensar que quizás todo había sido producto de mi imaginación, emergió del agua justo frente a mi pasando sus brazos por mi cuello, quedando los dos juntos frente a frente, lo que me permitió poder abrazarla por la cintura y atraerla hacia mi, sintiendo como sus pechos se recargaban en mi, como sus erectos pezones se clavaban en mi pecho, generando en mi una repentina erección que no pude ocultar aunque lo deseara. Era tal mi excitación, que la erección me resultaba algo dolorosa al ponerse tan dura como una roca.

El tener tan hermosa mujer frente a mi, con sus brazos sobre mis hombros era como un sueño que uno no desea ser despertado, !!pero para mi fortuna, estaba pasando!!.

Podía sentir como nuestras pelvis se rozaban levemente, temiendo yo por mi parte que ella no se ofendiera al sentir mi erección y se alejara, pero lo que podía ver solamente era una grande y hermosa sonrisa en su rostro. Repentinamente cerro los ojos y entreabrió los labios como invitandome a probarlos, lo que, tentando nuevamente a mi suerte me atrevía a hacer.

El probar tan dulces labios resultó en la experiencia más placentera de mi vida, poder sentir sus suaves y finos labios, su toque, su tibieza, el calor de su lengua rozando la mía al besarnos, como se acoplaban en un baile casi coreografiado, incitándonos a proseguir en nuestro reconocimiento de muestras bocas.

Comencé primero rozar sus labios con los míos para poder sentir su suavidad, su tibieza, para poder ir conociéndolos y recreándome en ellos, para después poder disfrutar del toque de su cuerpo y de su piel húmeda al abrazarla.

Siento como se acerca ahora más a mi, como buscando algún contacto, por lo que, tirando de ella, la pego a mi para disfrutar del contacto de su cuerpo en el mío.

Deseando no dejarla ya ir de mi, comienzo a acariciar su espalda, pasando mis manos por toda ella, sintiendo su tibieza en mis manos, poder llenarme de ella a través de su toque, poder sentir como su pecho sube y baja con su respiración, sentir como sus pezones inflamados se hunden en mi pecho.

El tener tan cerca su cuerpo, el roce de su sexo con el mio solo hace que sienta casa vez que nos rozamos como pequeñas descargas eléctricas, que hacen que mi pene de pequeños saltos hacia ella.

Aprovechando la oportunidad por la proximidad, comenzo a acariciar sus nalguitas, poniendo primero las mano sobre ellas para sentir su calor, su curvatura, intentar amoldar mis manos a ellas, para después comenzar a acariciarlas y presionarla un poco hacia mi, puedo sentirlas suaves, apetitosas.

Mientras yo la acaricio ella me murmura al iodo: "besame mas, no pares, disfrutemos del momento y que no se acabe..me encanta el roce de tus manos, acariciame"...

incentivado por sus palabras comencé a besar su cuello, y siguiendo un camino al parecer preestablecido, seguí como poseso hacia sus incitantes pechos, los cuales, al llegar a ellos devoré a besos, no dejando milímetro de piel sin ser probada por mi. Me dedique después a besar largamente al rededor de su rosada y tersa aureola, para terminar succionando sus turgentes pezones, a lo que, apoyada en mis brazos, se separó un poco haciéndose un poco hacia atrás permitiéndome poder disfrutar mejor de sus jugosos pechos.

Yo por mi parte me dedique a succionarlos como un niño, sintiendo en casa succión como se inflamaban dentro de mis labios, jugando con cada uno de sus pezones con mi lengua, pasándola delicadamente para tratar de que lo disfrutara y que sintiera cosquillitas en ellos.

En estos momentos nuestros sexos podía sentirlos juntos, podía sentir mi pene erecto contra su vulva, comencé a mover la cintura en una serie de vaivenes, con el fin de acercarte y alejarte un poco, haciendo que mi pene parara en medio de su vulva, con lo que escuche como comenzaba a gemir quedamente de placer.

Podía sentir como pasaba por la entrada de su vagina sin entrar en ella, estimulando tu clítoris con cada embestida que le daba, como acariciaba sus labios vaginales con mi miembro. Mientras yo me deleitaba con su cuerpo, ella me besaba y jugaba con su lengua en mi boca, como mostrándome como le gustaría ser penetrada.

Sin previo aviso, tomó mi pene y lo guió hasta su hermosa entrada del placer, permitiendo que de un solo movimiento, entrara completamente en ella, hasta lo más profundo de su ser, con lo que, tomándola de sus nalguitas para sostenerla me deje guiar.

Una vez dentro de ella pude sentir su estrechez, lo que hacía que sintiera como en cada movimiento de entrada y salida de su sexo sintiera como me abría paso en ella, siendo una sensación deliciosa, como al entrar, su interior se amoldaba a mi, abrazando a mi pene con su candente toque, y un latir de su vagina al tenerme dentro.

El sentir el toque de su cuerpo en el mío al abrazarse de mi cuello era una delicia, me enloquecía la sensación de su sexo al moverse, sentir como movía su cintura para imprimir un movimiento circular en ocasiones y otras de adelante hacia atrás, haciendo que el mero hecho de la estimulación fuera todo un arte.

El momento se habia vuelto mágico, el ver su rostro extasiado, mostrando como estaba inmersa en el placer de dar hacia a uno disfrutar más el estar teniendo sexo con tan hermosa y maravillosa mujer.

En estar dentro del agua daba un toque de ingravidez, que nos permitía movernos sin mucho esfuerzo, por lo que solo nos dedicabamos a proporcionarnos placer uno al otro.

después de no se cuanto tiempo (que a mi me pareció debio de ser mas de media hora y como tres orgasmos de mi sensual pareja de sxo) senti como estaba por terminar, por lo que le comente "amor, siente ya voy a termiinar" a lo que me contesto "por favor papito, hezlo dentro de mi, muy dentro de mi que quiero sentir tu calor dentro de mi". No acababa de escuchar sus palabras cuendo, en una gran y placentera explosión, deerrame dentor de ella todo mi ser, sintendo como se fundía mi ser en ella, como si fueramos un solo ser.

Ella mientras tanto solo acertó a decir "Si!!!, asi amor, hazme tuya solo tuya!!" y jadeando se abrazó a mi fuertemente.

Desde ese día nos vemos en ese lugar tan frecuentemente como nos permiten nuestros asuntos para volvernos a fundir uno en el otro en tan hermoso lago.