Los Sexosos

lunes, 13 de septiembre de 2010

Ridícula Moralina


Hace mucho tiempo que decidí, por salud mental, evitar la nota roja de los noticieros y periódicos, cada que veo noticias desagradables prefiero pasar el canal, quitar el volumen o cambiar la página, creo en la libertad de expresión, pero si la libertad de expresarse de otros, me resulta incomoda, yo tengo la licencia de censurar lo que me resulte deleznable, sé, que este mundo está lleno de historias horrendas, bajezas humanas y crímenes imperdonables, pero yo prefiero pasar de largo, el hecho de estar viendo y leyendo sobre ello, no va a acabar con los males de la humanidad, y sí lacera mi alma, el caso es que la semana pasada El Noticiero estrella de Televisa presentó un “reportaje” en donde se realizó una “investigación a fondo” sobre el contenido del periódico Metro, un diario del Grupo Reforma, aparentemente la idea central de dicha nota, era sacar a la luz, los anuncios clasificados de dicho diario, que supuestamente, son un escaparate de grupos delictivos que se dedican a la trata de blancas y explotación sexual, incluso de menores de edad.
Hasta aquí, estoy de acuerdo con que se desenmascaren a criminales sin escrúpulos, pues si algo repudio en esta vida, es la prostitución obligada, pero al parecer, el que Televisa haya atacado con una reseña de más de 15 min. al rotativo Metro, no fue sino una venganza movida por otras razones, aquí pueden saber más al respecto si les interesa, pues escarbar en ese tema no es la intención de este post, lo que me llamo más que nada la atención, fue el hecho de que el ataque, más bien parecía una propaganda para el Metro, pues creo que el dar santo y seña, por demás explícito del contenido, no hizo sino provocar el morbo de quienes no conocían ese periódico.
Lo que da pie a que ahora escriba esto, es el detalle de confundir la gimnasia con la magnesia, pues la crítica no solo se hacía a el contenido de los anuncios clasificados, y a las portadas, que en su mayoría, eran de crímenes horribles, cuyas fotos suelen ser morbosas y de mal gusto, y bueno, pues allá cada quien, como digo, cada quien es libre de consumir lo que le plazca, lo que sí, a mí como una mujer que ve el sexo como algo lindo y natural, no me parece adecuado, es hacer esa fusión entre el sexo y el morbo de un delito sangriento o perverso, no es lo mismo espantarse por una imagen sexualmente explícita, que por la prostitución de un menor, yo no creo de ninguna manera, que la pornografía, o las aventuras sexuales de Poco Jones, se puedan, siquiera comparar con algo tan monstruoso como prostituir a provincianas ingenuas, creo yo que, en tanto nadie obligue a nadie a desnudarse ante una cámara, la pornografía no puede ser considerada un crimen que dañe a nadie, creo que unas nalgas paradas, son mucho menos ofensivas que un decapitado en primera plana, y más aún cuando esa nalgas, son paradas por el propio gusto de la “afectada”.
No puedo ver lo malo en la pornografía, salvo el detalle de que sea exhibida ante menores de edad, pues eso sí, creo que todo tiene su momento, jamás podré estar de acuerdo en que un relato cachondo y de mal gusto, sea el cintillo de un periódico, ya no amarillista, si no rojillo, y no rojillo por ideologías políticas, si no por la sangre que emana de su contenido, el sexo, la sexualidad, la cachonderia, incluso si es vulgar, no podrá jamás compararse con los horrores de una narco tumba o de un criminal al que se le da trato de estrella, ver y tratar el sexo al mismo nivel que se ve y trata la criminalidad no hace más que confundir aún más a los ya de por sí, confundidos y mal informados adolescentes, yo supongo que habrá adolescentes que se masturban leyendo las Entregas en Caliente de Paco Jones, porque estos tiempos no están para que un chavillo compre un Playboy, y eso no es nada extraordinario, pues aquel que este libre de masturbación que tire la primera piedra, pero decir que estos relatitos, son tan nocivos y censurables como las redes de prostitución o las historias de una ciudad violenta, es si me parece fuera de contexto.

Decir que el sexo, la violencia y el morbo, venden, es muy cierto, pero no estoy de acuerdo en que se mezclen, porque es entonces cuando algo tan natural como las relaciones sexuales se convierten algo sucio, morboso y culpable.

Y como de todas maneras, la pornografía barata está al alcance de los menores, sí considero que es mejor que vean y lean historietas cachondillas y vulgares a que vean y lean nota roja, después de todo es mejor un joven adicto a la masturbación, que un joven adicto a las drogas, es mejor un joven que fantasee con poseer a una chica tetona, que un joven que fantasee con ser cabecilla de un cartel famoso.

No sé en que vaya a parar esta guerra entre Televisa y Grupo Reforma, pero juzgar a una publicación que exhibe senos y nachas, como si fuese un delito máximo, me parece mojigato y ridículo, lo que a mí sí me escandalizo, fue ver con lujo de detalle en pantalla lo que critican del diario, incluidos los escabrosos titulares e imagenes sangrientas, eso sí que fue incongruente y una falta de respeto al publico.
Tal vez yo sea la equivocada, pero creo que entre la violencia y la obscenidad no hay comparación, nadie se ha muerto por un exceso de pornografía.

Y no le cambié de canal, porque me gano el morbo cuando escuché lo de las Entregas en caliente.

Les dejo los enlaces al reportaje de El Noticiero
Y a una entrevista que realizó Carmen Aristegui al respecto



viernes, 3 de septiembre de 2010

Adiós Don Germán

Ayer falleció uno de los hombres más inteligentes, elocuentes y amenos que he leído y escuchado, es una pena perder a alguien que aún tenía tanto por decir.

Descanse en paz Don Germán Dehesa, y nada mejor para recordarlo que su aparición en una graciosa película Cilantro y Perejil (1995) por cierto, que el tema que trata Don Germán en esta cinta, es sobre las relaciones de pareja y sexualidad.

Adiós Don Germán, muchas gracias por las risas y sonrisas que me provocó.


miércoles, 1 de septiembre de 2010

La Bicenteañera



Pues comienza la cuenta regresiva para celebrar por todo lo alto, la mentada fiesta del Bicentenario, que tanta controversia ha provocado, unos dicen que es un despilfarro, otros que no está el país como para celebrar nada, y otros más decimos ¡que venga el guateque y el merequetengue!

Y con todo el respeto que me merecen los detractores de las fiestas patrias y de aquellos que no creen que haya algo que festejar en esta decrepita nación, yo sí estoy a favor de que suene el Cielito Lindo, bailar zapateado y comer pozole el día 15 de Septiembre, fecha en que celebraremos a una Bicenteañera tullida que está haciendo un esfuerzo extremo por levantarse de la silla de ruedas, vestirse de china poblana y bailar al Son de la Negra, y es que no puedo evitar hacer la comparación entre ésta pobre patria y una quinceañera de barrio marginado, que pese a su miseria, tiene la ilusión de usar un vestido lindo y bailar un vals, yo no tendría corazón para decirle que no habrá fiesta para ella, esa quinceañera merece vestirse de princesa, igual que mi nación merece un festejo de primer mundo.

Yo veo el rostro de mi país en la carita de los niños que mirarán sorprendidos los fuegos pirotécnicos, en los jóvenes que celebrarán sanamente rompiendo huevos de harina sobre quienes pasarán a su lado en la plaza de la Constitución, en las señoras que comerán elotes y pambazos, en lo padres de familia que cargarán a sus hijos en hombros para que puedan ver mejor el desfile del 16 de septiembre.
Y no se trata de ser patriotero y soltar balazos al aire, si no de honrar a los valientes que forjaron ésta nación.

La patria no es el Gobierno inepto, los funcionaros corruptos, los secuestradores, violadores, asesinos, narcotraficantes y demás lacras que no merecen llamarse mexicanos, la patria es la buena voluntad de la gente noble, es el buen estudiante, el buen vecino, la gente honrada, el empleado puntal y trabajador, los verdaderos mexicanos merecemos gritar ¡Viva México! con orgullo, con la frente en alto y en honor a los héroes que creyeron que los criollos eran capaces de ser independientes, en honor a aquellos hombres y mujeres que pagaron con su vida el sueño de libertad para un pueblo sojuzgado, por aquellos que creyeron que era mejor morir de pie que vivir de rodillas, por esos idealistas que existieron y existen, para ellos es este festejo.

Que es un gasto superfluo, que mejor sería invertir en otras cosas, puede que tengan razón, pero no celebrar sería dejar que nos ganara la amargura, y aunque hoy pareciera que somos esclavos, ya no de una monarquía, si no de la delincuencia y el crimen organizado, no podemos permitir que nos roben el buen animo ¿Que no hay nada que celebrar? al menos yo, celebro mi libertad de credo y de expresión, ésta divina libertad que habría sido imposible si hace 200 años hubiera habido apatía y conformismo.

Y pues ultimadamente, que cada quien opine lo que guste sobre celebrar el Bicentenario, que para eso se es libre, yo celebraré que soy una mexicana orgullosa de su historia, sus héroes, sus tradiciones, sus canciones, sus volcanes, sus litorales, sus praderas y fauna, orgullosa de que pese a su tragedia, mi tierra ensangrentada me regala el sutil aroma de las flores, celebraré el orgullo de ser parte de un país, que aunque asesinado, violado, humillado, explotado, maltrecho y lacerado en lo social y político, no deja de ser Mi Patria.