Los Sexosos

martes, 31 de agosto de 2010

Adicción



Me confieso adicta a tu mirada lasciva y a tus labios de fuego, no puedo negar que tu lejanía me hace padecer la abstinencia de tus besos, soy dependiente de tus palabras obscenas, de tus dedos traviesos, estoy enferma de tu recuerdo, de añorar esos instantes en que tuve tu cuerpo, y es tan angustiante no poder hallar el momento de volver a perderme en tus brazos y en dormir en tu pecho.

Soy adicta a ti, a tus manos, a tu sabor, a tu alucinógeno olor que llevo tatuado en mis sueños, tan solo un instante necesito contigo, tan solo una bocanada de tu aliento, tan solo un roce para sacudirme esta ansiedad que me está consumiendo.

Inhalarte hasta que estés dentro de mí, hasta que corras en mi sangre, hasta morirme de una sobredosis de tus besos.

Eres un narcótico letal, un estupefaciente perverso, un fármaco inmoral, eres mi perdición y mi único consuelo.



martes, 24 de agosto de 2010

Me declaro Intolerante (1)




Puede que muchos estén en total desacuerdo con los próximos post que voy a subir, pero eso no significa que no tenga el derecho a decirlo, y de antemano aclaro que no es mi intención llevarle la contra, ni incomodar con mi opinión a nadie, ni muchos menos pretendo tener la razón, se trata de algunos temas que últimamente ha estado en el ojo del huracán.

El primero de ellos es el del matrimonio entre personas del mismo sexo, y el derecho a adoptar de los mismos, yo no sé si es que yo soy demasiado liberal, o es que quienes se oponen son unos retrógrados, la cosa es que yo no veo cual es el problema con ese tema, pues desde mi punto de vista, uno es libre de amar, y por lo tanto casarse, con quien le venga en gana, creo que lo que uno haga con sus genitales, y lo que sienta en su corazón, no tiene nada que ver con la calidad moral de una persona, (a no ser claro, que se trate de un pedófilo, o esos hombres que en la India se casan con animales, pero esos son otros temas), creo que el que un hombre sea homosexual, o una mujer lesbiana no lleva implícito que sea una persona de malos sentimientos o un pervertido.

Ahora bien, existen millones de homosexuales hijos de parejas heterosexuales, ¿cómo es posible que no se les haya “pegado” lo heterosexual de sus padres? Luego entonces, a un niño heterosexual, no tendría porque pegársele lo homosexual de sus padres.

En fin que me parece que se está haciendo una tormenta en un vaso de agua, pues desde que el mundo es mundo, han existido parejas del mismo sexo, que viven juntas y que han criado niños, y no veo porque el hecho de que ahora sea un tema que se expone abiertamente, sea motivo de satanización, bastantes problemas hay en la vida, como para que se le de tanta importancia a lo que la gente hace con su cola y si lo legaliza o no.

¿Por qué mejor no se hace una casería de los padres y madres heterosexuales que abandonan, matan, golpean y abusan de sus hijos? Porque además pareciera que los niños huérfanos tienen muchos más derechos que los niños que no lo son, pues para que te den a un niño en adopción te piden más requisitos que para ganar el Nobel de la paz, mientras que hay cantidad de padres heterosexuales irresponsables, que pueden tenerlos así nada más, y nadie cuestiona su capacidad física, moral, social, económica y sexual para hacerse cargo de un niño, si se exigieran los mismo requisitos para adoptar un niño, que para tenerlo biológicamente, les aseguro que se acabaría la sobre población, y eso de poner el grito en el cielo porque una pareja gay tiene derecho a adoptar, es una exageración, si de por sí, que le den un niño a una pareja hetero es todo un viacrusis, ya me imagino las que tendrán que pasar las parejas gay que decidan hacer los engorrosos tramites de adopción, sobre todo si les toca que su caso lo siga una detractor de sus derechos.

Un niño estará seguro en los brazos amorosos de una persona de corazón noble, y nada tiene que ver lo que esa persona haga en la intimidad, porque de ser así, lo que sigue es juzgar a las parejas swinger, a las madres teiboleras, a los padres gigolos, a hombres y mujeres infieles, y por supuesto a toda persona que ande por la vida gozando su sexualidad, pues agarrando parejo, y si rigiéramos la moral por lo que hacemos con el sexo, tampoco serían ciudadanos dignos de criar niños y ser un buen ejemplo para ellos.

No puede ser que algunas personas se espanten porque dos seres del mismo sexo se aman, y anhelan criar a un niño, mientras que se ve como algo cotidiano el creciente divorcio de parejas heterosexuales, que muchas veces dejan severos traumas en los niños.

El valor de un ser humano no está en los genitales, está en sus sentimientos, en su educación y en como le es útil a la sociedad.

Yo me declaro intolerante de las personas que juzgan y condena a otra persona, tan solo por como vive su sexualidad.




miércoles, 18 de agosto de 2010

El ligue en las redes




Hace algunas semanas, ha sugerencia de alguien, me di a la tarea de abrir el twitter y el facebook de la Susanita, y fue muy agradable ver que los seguidores y amigos sugirieron espontáneamente, lo cual me dio mucho gusto, porque siempre aparece gente linda y educada, con la cual es un placer hacer amistad, pero como no todo en esta vida es miel sobre hojuelas, todo lado bueno, tiene su lado malo, y el lado malo de esta nueva forma de contacto, son los jovencitos, (porque no creo que sean hombres hechos y derechos) que se creen que al ponerse en contacto conmigo, recibirán a cambio de nada, una dosis de sexo cibernético, y así de buenas a primeras me llegan mensajes donde piden cosas que resultarían atrevidas hasta para una pareja con años de convivencia, claro que esto no me sorprende, ni me espanta, porque finalmente una mujer que se dice abierta a tratar temas sobre sexo y sexualidad, a eso se expone en un país machista, como este, además, cada quien hace su luchita para pescar lo que caiga, lo que me sorprende, es la falta de tacto de tantos hombres para tratar a una mujer.

Yo no sé si a estos chicos les resulte efectiva como táctica de conquista decir frases, que hasta vergüenza da repetir, de buenas a primeras.

Sobra decir que jamás he respondido, ni responderé, a nadie que me diga algo de tan mal gusto, como saludo inicial.
Ya me había pasado con el msn, en donde también abundan los sujetos que pareciera que nunca en su vida han tenido contacto con alguien del género femenino.

Creo, que por mucho que lo único que alguien busque sea solo sexo, esa no es la forma, ni la manera de conseguirlo, a no ser que se hallen con una mujer tan desesperada que le tire a lo que se mueva, en cuyo caso, el chasco sería mucho mayor, porque pareciera que estos ilusos se creen que están chateando con Megan Fox.

Y al menos en mi caso, el que lleve el adjetivo "sexosa" no es sinónimo de que quiera tirarme a cuanto hombre se atraviese en mi camino

Este post no va dirigido a cualquiera de aquellos hombres que se han mostrado imprudentes, porque mis lectores, son mucho más inteligentes que esos neandertales, pero por si algún despistado lee esto, espero que para la próxima que se piense ligar a una chica, a través de las redes sociales, sea un poco más cauto y delicado, porque creanme, ninguna chica que valga la pena, como amiga, novia, esposa, amante o ligue cibernético, va a caer con frases tan vulgares.
Tampoco digo que comiencen con una frase de Neruda, pero de menos, presentarse con la minina cortesía

Y para aquellos que quieran seguirme en twitter y facebook les dejo los enlaces, será un placer estar en contacto con muchos de ustedes.

lunes, 9 de agosto de 2010

Es mi hombre




Una personita muy querida me cuenta que cuando él era pequeño, cierto día, iba con su padre en el coche, cuando vieron por las calles del centro histórico del DF, que entonces no eran tan caóticas como lo son ahora, a una pareja heterosexual discutiendo acaloradamente, el tipejo, le dio sus cates a la doñita, hasta tirarla al suelo, para una vez ahí, patearla cobardemente, el papá de esta personita, que era un caballero, no pudo tolerar tal abuso por parte de un hombre hacia una mujer, paró el coche y se bajó como todo un Lancelot a defender a la frágil dama que se encontraba en peligro, me cuenta la personita, que él era muy pequeño, pero tiene grabada en su memoria el momento en que su padre, como todo un héroe, se bajo del coche y dio la cara por una extraña, ¡eso es lo que hacen los héroes! Y así, como un Superman, un Batman o un Chanoc, el papá de mi amigo le partió la cara al sujeto abusador, y cual no sería la sorpresa de los presentes curiosos, cuando la damisela en vez de agradecer, se le fue a golpes al galante Quijote, gritando, “ hey, que te metes, si me quiere matar, que me mate, para eso es mi hombre”

Esta es una anécdota, que para muchas mujeres, es una realidad del día a día, ¿cuantas mujeres son maltratadas por sus “hombres”? supongo que alguna estadística habrá de haber, y supongo que habrá millones de casos que se quedan entre las paredes de un supuesto hogar.

No sé porque razón, existen mujeres, que creen que el maltrato físico, y/o psicológico, es algo que ellas se merecen, creo , que ninguna persona en este mundo, tiene derecho a insultar, humillar, vejar, ni mucho menos golpear a otra, y llamarle a eso “amor” eso no es amor, de ninguna manera puede haber un afecto limpio y honesto en alguien que es capaz de dañar lo que según se ama.

Hace algunas semanas, fui a la casa de Diego Rivera y Frida Kahlo, y en un documental que pasaban sobre sus vidas, se hacia un comentario respecto a que Diego, alguna vez le dijo a Frida, que él sentía una tremenda necesidad, de destruir lo que amaba, y pues que me perdone Don Diego, a quien considero uno de los talentos más extraordinarios de este país, ¡pero que majareta estaba! ¡¿Cómo se puede destruir lo que se ama?! De hecho, creo que es una blasfemia usar las palabras, destruir y amar en una misma oración.

Tal vez sea en gran parte culpa de la cultura de que los grandes amores, suelen ser tormentosos, pero no hay que confundir la gimnasia, con la magnesia, el amor, y la pasión, son totalmente opuestos, y sí, la pasión suele ser tormentosa, pero bien canalizada, puede llegar a ser un gran amor, en cambio, la pasión malsana nunca deja nada bueno.

Dicen que a una mujer no se le toca, ni con el pétalo de una rosa, aunque hay mujeres tan malvadas, que merecerían que se les diera con la puras varas espinosas, pero si eres un hombre que crees que tu mujer merece unos catorrazos, por insoportable, mejor date la vuelta y busca una dama que valga más la pena y que no saque lo peor de ti, y si eres una mujercita que cree merecer el maltrato y los malos modos de “tu hombre” mejor ve a una terapia y aprende a valorarte.

Porque alguien que en verdad te ama, no sería capaz de herirte de ninguna forma.

Este es un tema bastante escabroso, pero como yo trato de ver el lado agradable de todo, les dejo estas dos versiones de la misma canción, que vienen bien al tema, escuchen la letra con atención, espero que todos lo tomen con la gracia que lo tomo yo, porque quien puede ver el lado chusco de algo tan cruel es que nunca ha sufrido en carne propia el abuso y el maltrato, espero que sea el caso de todos los que me leen, que jamás hayan sido, ni sean, victimas, y que jamás hayan sido, ni sean, verdugos.



martes, 3 de agosto de 2010

Llueve esta noche

Aquí les dejo este sensual relato que nos comparte Lex Addictive, en verdad que con historias como esta, dan ganas de que nunca pare de llover. Gracias Lex, espero que sea la primera de muchas colaboraciones.


Por Lex Addictive

Había sido una mañana excepcionalmente intensa en cuanto a trabajo, siempre corriendo para hacer algo, no había tenido ni unos minutos para sentarme a comer mi sándwich de pan multigrano que me hago diario para almorzar.

Al fin a las cuatro y media pude sentarme a tomarme un respiro, ya era tarde y me di cuenta que mi estómago y cabeza me dolían por no haber comido. Devoré mi sándwich y salí corriendo al supermercado a comprar algunas cosas que me hacían falta. No podía posponer lo compra de estos artículos. Ya comenzaba a llover un poco. Traté de llegar lo antes posible pues odio el tráfico que se hace cuando llueve, la gente maneja muy lento y se pone muy idiota.

Llegué al supermercado con la lluvia subiendo su intensidad. Entré rápido a la sección de los shampoos, tomé el mismo que siempre compro desde hace 12 años. Quise escoger un nuevo anti-transpirante pero nunca me decido por uno nuevo. Siempre me pregunto si afectará mi personalidad una fragancia diferente a la que está acostumbrada mi nariz.

Caminé hacia las revistas para buscar algo nuevo para leer. Ahí estaba una pareja abrazada, ella le daba la espalda, él tenía sus manos en las caderas de ella queriendo bajar hasta sus nalgas por los costados, ella tenía una revista en las manos abierta a la mitad, trataba de verla. “Nooooo” le decía ella mientras se percataba que yo iba llegando y me volteaba a ver con esas mejillas ruborizadas, esa sonrisa en su rostro y sus brillantes ojos cual estrellas.

No podía dejar de verla, me acerqué a ver algunas revistas pero no vi nada, solo la estaba viendo de reojo. Ella me volteaba a ver también, sus ojos buscaban los míos y me regalaban sonrisas, su piel blanca, su pelo rizado se movía en una danza antigua de seducción que solo entienden los enamorados.

Caminé hacia unos libros en rebaja como buscando algo. No pude leer ni un título completo pues buscaba nuevamente ver a la chica hermosa de las revistas, vestía un pantalón negro a la cadera muy deslavado con muchas bolsas, una playerita beige que le cubría apenas el ombligo, un escote que prometía unos senos blancos como la leche, llenos de vida inagotable y no pude separar mis ojos de ellos.

Ella me volteaba a ver también, no sé que veía en mí, pero algo le había gustado, como jugando con su acompañante daba vueltas para que yo tuviera toda la imagen de su grácil cuerpo, de su figura con curvas dignas de una travesía sin retorno. Volvía a verme una y otra vez. No resistía la tentación, me tenía hechizado, escuchaba un llamado en mi interior que no podía ignorar, una voz que hacía vibrar cada célula de mi cuerpo.

Le sonreí con toda la lujuria de mis pensamientos y le dije: “¿nos vamos?”, ella asintió con la cabeza y dejó a su chico parado en medio de la sección de libros y revistas. Trató de tomarla por el brazo pero ella escapo de su apriete como una gacela veloz, ágil e inteligente que no se deja atrapar con un movimiento tan burdo.

Llegó hasta donde yo estaba y la besé fuerte y apasionadamente, acercándome a ella tanto que sentí sus senos firmes contra mi torso, dejé las cosas que llevaba sobre los libros en remate y la abracé tocando su bello trasero acercando su cadera hacia mí para que sintiera como mi miembro cobraba vida al frotarse contra su cuerpo.

Salimos del lugar abrazados, yo con mi mano en su cadera sintiendo la contracción de sus músculos en las yemas de mis dedos con el vaivén marcaba el ritmo a mi corazón. Mis pensamientos no salían de su escote mientras le susurraba al oído que su aroma solo podía ser el de la diosa Afrodita y yo su más fiel adorador.

Abrí la puerta del automóvil para ella como todo un caballero y vi la hermosa curvatura de su derriere cuando se subía al carro, la tomé del cuello y le di un largo beso antes de cerrar la puerta. Una señora me veía desde su minivan esperando que dejara el lugar para estacionarse.

Una vez en mi apartamento le ofrecí una copa de vino blanco. Lo acercó lentamente a sus labios y sorbió con la delicadeza de una reina, mi ser vibró ante el espectáculo de sus largas pestañas cerrándose mientras el alcohol viajaba por su garganta.

- Hace frío – me dijo

- Estás toda mojada. ¿Quieres secarte?

- Si

- Ven, el baño está por acá. Adentro hay toallas. Cualquier cosa que necesites avísame.

Salió del baño con una toalla en la cabeza, en ropa interior, su sostén era rojo, sus pantaletas eran blancas con flores rojas. Sacudía la toalla sobre su cabeza. Yo la veía boquiabierto. Su piel era blanca como la arena del Caribe.

Puse algo de música. Miles Davis me pareció apropiado por la tarde lluviosa. Ella se paseó un poco por mi living. “No tienes plantas. Se ve triste.” dijo con un aire ausente. Buscaba entre mis discos y sacó la caja psicodélica del álbum “Sex dreams and Demin jeans” de Uffie. “¡Ohhh, ella me encanta, es buenísima!” dijo en un grito de emoción.

Sacó el disco de Miles Davis lo lanzó cual frisbee con un movimiento muy sport por la ventana diciendo “Vamos a quitar está música para viejos”, puso a Uffie y subió todo el volumen mientras movía su cabeza en movimientos rítmicos que fueron aumentando hasta bailar con todo su cuerpo.

Me acerqué a ella también bailando con las copas de vino en la mano, le ofrecí la suya y se la tomó de un solo trago, “está rico” dijo regresándome la copa. Comencé a bailar junto a ella. Se reía y bailaba con más libertad, “pareces striper” me decía, así que yo me empecé a quitar la ropa al ritmo de la música, se sentó, gritaba y aplaudía cuando perdía más prendas hasta quedar solo en bóxers.

Ella fue por el vino y tomó directamente de la botella, me la ofreció y bebí también de la botella, unas gotas cayeron en mi pecho, “que no se desperdicie” gritó abalanzándose a lamer el vino que tenía en mi piel. Dejé caer vino en su hombro izquierdo que besé con tremenda pasión.

Ella levantó los brazos y se amarró a mi cuello, la besé profundamente. Solo pensaba en besarla, me entregaba solo a lo que estaba haciendo, solo sentía la humedad de su respiración, su piel suave y su nariz fría tocando mi rostro, el olor de su pelo acariciando mi nariz. Para nosotros el mundo no existía, estábamos solos en el universo. Creábamos un mundo único en donde nadie se había besado como nosotros lo hacíamos.

Con mis manos recorría su espalda, una a una de sus vértebras hasta que desaparecían convirtiéndose en el bien formado trasero al que rodeé primero por los flancos y fui poco a poco poseyendo, volví a subir por su espalda hasta el broche de su sostén que no puso ninguna resistencia en liberar la atadura que contenía a sus senos.

Quité la prenda intima para poder apreciar sus pechos. Nunca pude haber imaginado lo que vi. No eran perfectos sino lo que le sigue. Eran mucho más de lo que prometían, ningún hombre está preparado para ver ese grado de curvatura. Hizo temblar mis cimientos y mi alma. Todo lo que había creído hasta ese momento era mentira. La perfección que yo imaginaba era basura.

Besé sus senos con idolatría, cada centímetro de ellos, me aprendí cada pequeño lunar y cambio de color. Me perdí en ellos, deseé nunca ser encontrado jamás y vagar por siempre buscando refugio en sus pezones.

Bajé besando su abdomen y le quité sus pantaletas. Besé su sexo mientras me deleitaba con el olor de este. Despertó un instinto primitivo en mi que no sabía que existía. Con mi lengua recorrí su clítoris lentamente. Ella movía su cadera al mismo tiempo que yo saboreaba sus labios.

Me levanté con mi miembro duro como asta. Ella metió su mano en mi bóxer para sentirlo. “Vaya que si estás muy caliente” dijo al mismo tiempo que yo me quitaba la última prenda que usaba para quedar completa y absolutamente desnudo. Se recostó en el sofá nuevamente. Yo me subí y la penetré lenta pero fuerte hasta llegar a fondo.

La sentí vibrar con cada movimiento que aumentaba de velocidad cada vez. Sentí su calor y su humedad que me excitaba más y más. Al ritmo de la música de Uffie nos alejábamos en una travesía sin regreso. La tierra prometida del orgasmo nos esperaba al final de nuestro viaje.

Me acomodé sentado, ella se acomodó sobre de mi, bajó sobre mi miembro con todo su peso y un agudo gemido de placer escapó de su garganta. Se movía hipnotizando todo a nuestro alrededor. Yo tendía sus senos en mis manos, besaba sus pezones duros. Se estremecía de placer con sus ojos cerrados no perdía el ritmo que habíamos alcanzado.

Lo hacíamos como si la vida se nos fuera en ello. Sus gemidos se hicieron más profundos y sus movimientos entrecortados. Temblaba y se estremecía hasta que terminamos los dos, estábamos bañados de sudor y felicidad. El disco terminó y se oía que afuera seguía lloviendo y la obscuridad lo había cubierto todo.