Los Sexosos

viernes, 25 de junio de 2010

Hay Días



Hay días en que me levanto sin comprender de dónde es que saco la fuerza para salir de la cama y enfrentar al mundo, que no sé cómo es que mis labios pueden dibujar una sonrisa cuando en mis ojos se avecina una tempestad.

Tan solo sé que mi andar es el de un autómata, que si mis actos obedecieran a mis pensamientos, me estaría desgarrando las venas, para no pensar más en ti, para no sentir esta agonía de no tenerte, me arrancaría la lengua para no gritar tu nombre en las noches, que son aún más insoportables de que los días.

¿Qué sería de mí, sin ese miligramo de sensatez que se aferra a no dejarme enloquecer?

Y así he pasado cientos de días, tan solo añorando tu recuerdo que se niega a desvanecerse de mi memoria.

No soy dueña de mi voluntad, y tengo terror de que aparezcas porqué sé que una palabra tuya bastará para condenar a mi alma, que ya de por sí está hundida en la más profunda de las soledades.

Hay días en que desearía romper juramentos y promesas, días en que no me importan los daños colaterales de volver contigo, hay días, muchos días, en que solo deseo que existamos tú y yo en el universo, y ser los únicos habitantes de un planeta lejano.

No sé si serás bueno conmigo, o si serás un demonio que me acabe de destruir, pero hay días en que no me importa la condena al fuego eterno, con tal de volver a estar un instante entre tus brazos, días, como hoy, que daría mi vida, tan solo por un beso tuyo.



miércoles, 23 de junio de 2010

Los niños de nadie



Hace muchos años, cuando era una chiquilla inocente, e ingenua, había algo que mi cabecita, no lograba comprender, el ver a los niñitos en las calles pidiendo limosna, limpiando parabrisas o vendiendo chicles, yo no comprendía porque sus papás no los bañaban, los llevaban a la escuela, les daban de comer y les compraban ropa y juguetes, alguna vez se lo pregunte a mí mamá, y ella me dijo que esos niños no tenían papas.


Hoy, que soy una adulta, sé que esos niños si tienen papás, lo que no tienen, es la fortuna de que sus padres hubieran podido tener la capacidad de discernir y decidir si en realidad querían traerlos o no al mundo, y me da tanta pena ver que las cosas no cambian, muchos de esos niños, tarde o temprano, serán hombres y mujeres en edad reproductiva, que no tendrán la oportunidad de ver que la vida es algo que más que solo cumplir con el ciclo de nacer, crecer, reproducirse y morir, no, ellos no tendrán oportunidades, y seguramente tampoco la tendrán sus hijos, y los hijos de sus hijos.


Hay veces, y perdón si hiero susceptibilidades con lo que voy a decir, que creo que sería más humano tomar a esos niños y negarles su derecho a reproducirse, sí, sé que lo que digo es horrible y fascista, pero en lo personal me parece mucho más criminal permitir que una chiquilla de 12, 13, 14 o 15 años tenga un hijo, que lo más probable es que acabe igual que ella, si no es que antes muere por desnutrición y la falta de los cuidados más básicos. Por eso a veces creo que tal vez la solución más drástica es cortar de tajo la raíz del problema, puede que ante la imposibilidad de procrear, estas niñas tengan una oportunidad de tener una mejor calidad de vida, pues no se verían obligadas a tener hijos que no desean, ni a provocarse abortos que ponen en riesgo sus vidas. Pero son solo ideas que me vienen a la mente ante la impotencia de ver lo grave que es el problema, tampoco vayan a imaginarse que soy una bestia como el Dr. Mengele.


Si los jóvenes “pensantes” esos que tienen la fortuna de tener un hogar, ir a un colegio y recibir amor, son tan insensatos de no ser cuidadosos y responsables con su sexualidad, ¿qué podemos esperar de esos niños y jovencitos que tienen la calle por hogar? Niños, que muchas veces, son hijos precisamente de jóvenes que no fueron capaces de enfrentar las consecuencias de sus actos. Y de esos jovencitos estúpidos, conozco a muchos que quisiera castrar con mis propias manos, ante el terror de imaginar que se pueden reproducir.


Y las autoridades se limitan a creer que proporcionales un espacio para vivir en invierno es darles apoyo, apoyo sería guiarlos, enseñarles, educarlos, lo cual sería una labor titánica ya que los cimientos de estos niños de nadie, carecen del más elemental de los materiales que una persona debería tener; el deseo de que nacieran.


Nos lamentamos por la situación que vivimos en este país, y no nos damos cuenta de que es un círculo del que no vamos a salir, mientras existan niños que no se desean, aman y guían, mientras no haya conciencia de que dar vida, y ser padres, es un don que no todos poseen, mientras el gobierno y la sociedad no quieran ver la raíz de muchos males, existirán personas que encuentran en el hurto, la venta de drogas, el secuestro, la prostitución, y demás lastres sociales, una manera de vivir, o mejor dicho, sobrevivir, porque creo que a nacer, vivir y morir, debajo de un puente, no se le puede llamar vida.


lunes, 14 de junio de 2010

Las Sexosas



Técnicamente, no existe un definición para la palabra “Sexosa” si ustedes googlean esta palabra, lo primero que aparece, es este H. Blogxxxito, por lo cual, parece ser que el peso de definir la palabra “Sexosa”, ha caído sobre mis hombros.

Alguna que vez leí que la palabra “Sexosa” era referente al vocablo ingles sexy, pero esa no es para mí una definición que englobe todo lo que en realidad significa ser “sexosa” según yo.

Para empezar, una sexosa, no es una ninfómana que se halle todo el tiempo con un apetito sexual insaciable, ni es una mujer que vaya por la vida vestida como Jessica Rabbit, una sexosa, es una mujer consciente de su sexualidad, es decir, una mujer que sabe que el sexo ofrece un placer enorme, pero que también implica una gran responsabilidad, una sexosa, sabe como seducir, pero también sabe cómo prevenir un embarazo no deseado o una ETS, una sexosa aplica ese viejo dicho de “ser una dama en la mesa y una puta en la cama” porque no hay nada de malo en ser una golfa en la intimidad, pero eso no significa que una sexosa vaya por la vida dejando títeres sin cabeza.

Una sexosa, es una dama que habla sin vergüenza sobre la sexualidad, pero no es el sexo su único tema de conversación, ni lo único que le interesa en la vida, ni permite que los tipejos patanes, que no han comprendido lo que significa ser sexosa, le falten al respeto.

A una sexosa no le da pena mostrar su cuerpo desnudo ante los ojos de quien la desea, no tiene complejos, ni apaga la luz para ocultar sus estrías, o sus kilitos de más, porque sabe que esas cosas no tienen la menor importancia a la hora de hora, una sexosa no tiene miedo de experimentar en la intimidad, porque sabe que el sexo es algo que dos o más personas pueden gozar plenamente, siempre y cuando todos estén de acuerdo, y no se lastime a terceros.

Mujeres como Anabel Ochoa (Q.E.P.D) Lorena Berdún, y Silvia Olmedo son ejemplos perfectos de lo que para mí es una sexosa, y son algunas de las mujeres que me inspiraron a crear este blogxxxito.

Una sexosa, según yo, es una mujer adulta que disfruta plena y responsablemente de su sexualidad, lo cual la convierte en una excelente amante.

Espero que el resto del mundo esté de acuerdo con esta definición.

miércoles, 2 de junio de 2010

Like a virgin



Como les comenté en el post anterior, hace unos días vi un programa por VH1,llamado "La Nueva Virginidad" sobre como en esta época, hay chicas occidentales (incluidas estrellitas poperas) que se hacen “votos de castidad” por llamarlo de alguna manera, la obsesión por conservar la virginal pureza llega al grado de que hasta se realizan Bailes de la Pureza, donde niñas y jovencitas, juran a su padre que se mantendrán vírgenes hasta el matrimonio, incluso, dos chicas, hijas del fundador de la tan genial idea de los bailes, juran y perjuran que ellas dieron el primer beso de su vida hasta que se casaron.


Siendo honesta, creo que desde el aspecto romántico, no debe de haber nada más sublime que mantenerse virgen para el primer hombre que amemos, y con quien habremos de compartir nuestra vida, hasta que la muerte nos separe, ahora que siendo práctica, eso debe de ser una labor titánica, a no ser que vivas en un monasterio, como ermitaña, alejada de todos las tentaciones mundanas.


Creo que el deseo sexual, es un deseo tan humano y normal, como todos los deseos corporales, es inevitable, y fisicamente, los genitales femeninos, el clítoris especificamente, no tiene otra función, más que la de hacernos sentir un placer enloquecedor, esa es su finalidad, como lo es la de las orejas escuchar, la de los ojos ver, o la de la lengua saborear, ¿por qué fanatizarse en reprimir las funciones naturales de un organo? claro que la moral, la educación y el criterio, es lo que nos permite no andar por la vida apareándonos por allí sin medir las consecuencias,( aunque muchas lo hagan así) pero eso de jurar por todos los santos no conocer, ni el auto placer hasta casarse, si me parece un absurdo del tamaño del la vía láctea, claro que cada cabeza es un mundo y es muy respetable esa decisión, pero desde mi punto de vista, esa decisión debe de ser tomada después de tener las bases y el conocimiento teórico de lo que significa iniciar una vida sexual, y que si decides abstenerte, sea por convicción y no nada más porque tu papá te quiere tener en el castillo de la pureza.


Creo que modas como la de el anillo de la castidad, no hacen sino confundir más a las ya de por sí confundidas adolescentes, que demasiados problemas tienen con sus cambios hormonales, para que encima les meten la idea, de que para poder tener sexo, hay que tener licencia.


Y ni que decir de mujeres que ya pasaron por las armas, y ahora resulta que prefieren “guardarse” hasta que un hombre se case con ellas.


Y me surge una duda¿si a todas las chicas les da por revivir una pureza digna de una novela de Jane Austen, con quien demonios se van a costar los hombres? Supongo que las únicas dispuestas a brindar placeres carnales a tantos hombres deseosos, serán las damas de la noche, ah, porque eso sí, nadie dice nada de que de los hombres también hagan sus bailes de pureza y le juren llegar vírgenes al matrimonio a su madre.

La solución para ejercer una sexualidad sana, responsable y placentera, ya seas casada o soltera, es la información, no la abstinencia, ni la castración de los deseos inmanentes al ser humano, después de todo, tener sexo no nos hace perder el verdadero valor que tenemos como seres humanos, porque la pureza del espíritu está en el corazón, no en los genitales, y la inocencia está en el alma, no en el himen.


A ver cuantas de esas jovencitas que andan jurando guardar la castidad a sus progenitores, pasan de cantar Like a Virgin, a Papá don't preach.