Los Sexosos

miércoles, 1 de septiembre de 2010

La Bicenteañera



Pues comienza la cuenta regresiva para celebrar por todo lo alto, la mentada fiesta del Bicentenario, que tanta controversia ha provocado, unos dicen que es un despilfarro, otros que no está el país como para celebrar nada, y otros más decimos ¡que venga el guateque y el merequetengue!

Y con todo el respeto que me merecen los detractores de las fiestas patrias y de aquellos que no creen que haya algo que festejar en esta decrepita nación, yo sí estoy a favor de que suene el Cielito Lindo, bailar zapateado y comer pozole el día 15 de Septiembre, fecha en que celebraremos a una Bicenteañera tullida que está haciendo un esfuerzo extremo por levantarse de la silla de ruedas, vestirse de china poblana y bailar al Son de la Negra, y es que no puedo evitar hacer la comparación entre ésta pobre patria y una quinceañera de barrio marginado, que pese a su miseria, tiene la ilusión de usar un vestido lindo y bailar un vals, yo no tendría corazón para decirle que no habrá fiesta para ella, esa quinceañera merece vestirse de princesa, igual que mi nación merece un festejo de primer mundo.

Yo veo el rostro de mi país en la carita de los niños que mirarán sorprendidos los fuegos pirotécnicos, en los jóvenes que celebrarán sanamente rompiendo huevos de harina sobre quienes pasarán a su lado en la plaza de la Constitución, en las señoras que comerán elotes y pambazos, en lo padres de familia que cargarán a sus hijos en hombros para que puedan ver mejor el desfile del 16 de septiembre.
Y no se trata de ser patriotero y soltar balazos al aire, si no de honrar a los valientes que forjaron ésta nación.

La patria no es el Gobierno inepto, los funcionaros corruptos, los secuestradores, violadores, asesinos, narcotraficantes y demás lacras que no merecen llamarse mexicanos, la patria es la buena voluntad de la gente noble, es el buen estudiante, el buen vecino, la gente honrada, el empleado puntal y trabajador, los verdaderos mexicanos merecemos gritar ¡Viva México! con orgullo, con la frente en alto y en honor a los héroes que creyeron que los criollos eran capaces de ser independientes, en honor a aquellos hombres y mujeres que pagaron con su vida el sueño de libertad para un pueblo sojuzgado, por aquellos que creyeron que era mejor morir de pie que vivir de rodillas, por esos idealistas que existieron y existen, para ellos es este festejo.

Que es un gasto superfluo, que mejor sería invertir en otras cosas, puede que tengan razón, pero no celebrar sería dejar que nos ganara la amargura, y aunque hoy pareciera que somos esclavos, ya no de una monarquía, si no de la delincuencia y el crimen organizado, no podemos permitir que nos roben el buen animo ¿Que no hay nada que celebrar? al menos yo, celebro mi libertad de credo y de expresión, ésta divina libertad que habría sido imposible si hace 200 años hubiera habido apatía y conformismo.

Y pues ultimadamente, que cada quien opine lo que guste sobre celebrar el Bicentenario, que para eso se es libre, yo celebraré que soy una mexicana orgullosa de su historia, sus héroes, sus tradiciones, sus canciones, sus volcanes, sus litorales, sus praderas y fauna, orgullosa de que pese a su tragedia, mi tierra ensangrentada me regala el sutil aroma de las flores, celebraré el orgullo de ser parte de un país, que aunque asesinado, violado, humillado, explotado, maltrecho y lacerado en lo social y político, no deja de ser Mi Patria.


2 comentarios:

Erich dijo...

Chingao!! por eso me encantas, por que eres a toda madre, yo me uno a tu festejo, pero me voy a Guanajuato a gritar un rato con la familia.

"¡¡VIVA MEXICO CABRONES!!"

Ejem...perdon, me emocione un poco.

Beso.

Clementina González dijo...

Esa es la comadrita!! ME encanto tu texto, sobre todo, porque comparto esa opinion. Creo que mas que el hecho de celebrar un hecho en particular, lo que en realidad celebro, es el poder compartir con mis seres queridos, un rato de diversion, de algarabia, honrando en lo mas hondo de mi misma a esas gentes que no dudaron en sacrificar lo que tenian para darnos la esperanza de un futuro, si no mejor, al menos, si diferente, pues , como lo mencionas, tenemos la libertad de expresarnos como queramos.
En fin, es un pretexto mas para juntarme con mi gente!
Bexxxitos!