Los Sexosos

lunes, 9 de agosto de 2010

Es mi hombre




Una personita muy querida me cuenta que cuando él era pequeño, cierto día, iba con su padre en el coche, cuando vieron por las calles del centro histórico del DF, que entonces no eran tan caóticas como lo son ahora, a una pareja heterosexual discutiendo acaloradamente, el tipejo, le dio sus cates a la doñita, hasta tirarla al suelo, para una vez ahí, patearla cobardemente, el papá de esta personita, que era un caballero, no pudo tolerar tal abuso por parte de un hombre hacia una mujer, paró el coche y se bajó como todo un Lancelot a defender a la frágil dama que se encontraba en peligro, me cuenta la personita, que él era muy pequeño, pero tiene grabada en su memoria el momento en que su padre, como todo un héroe, se bajo del coche y dio la cara por una extraña, ¡eso es lo que hacen los héroes! Y así, como un Superman, un Batman o un Chanoc, el papá de mi amigo le partió la cara al sujeto abusador, y cual no sería la sorpresa de los presentes curiosos, cuando la damisela en vez de agradecer, se le fue a golpes al galante Quijote, gritando, “ hey, que te metes, si me quiere matar, que me mate, para eso es mi hombre”

Esta es una anécdota, que para muchas mujeres, es una realidad del día a día, ¿cuantas mujeres son maltratadas por sus “hombres”? supongo que alguna estadística habrá de haber, y supongo que habrá millones de casos que se quedan entre las paredes de un supuesto hogar.

No sé porque razón, existen mujeres, que creen que el maltrato físico, y/o psicológico, es algo que ellas se merecen, creo , que ninguna persona en este mundo, tiene derecho a insultar, humillar, vejar, ni mucho menos golpear a otra, y llamarle a eso “amor” eso no es amor, de ninguna manera puede haber un afecto limpio y honesto en alguien que es capaz de dañar lo que según se ama.

Hace algunas semanas, fui a la casa de Diego Rivera y Frida Kahlo, y en un documental que pasaban sobre sus vidas, se hacia un comentario respecto a que Diego, alguna vez le dijo a Frida, que él sentía una tremenda necesidad, de destruir lo que amaba, y pues que me perdone Don Diego, a quien considero uno de los talentos más extraordinarios de este país, ¡pero que majareta estaba! ¡¿Cómo se puede destruir lo que se ama?! De hecho, creo que es una blasfemia usar las palabras, destruir y amar en una misma oración.

Tal vez sea en gran parte culpa de la cultura de que los grandes amores, suelen ser tormentosos, pero no hay que confundir la gimnasia, con la magnesia, el amor, y la pasión, son totalmente opuestos, y sí, la pasión suele ser tormentosa, pero bien canalizada, puede llegar a ser un gran amor, en cambio, la pasión malsana nunca deja nada bueno.

Dicen que a una mujer no se le toca, ni con el pétalo de una rosa, aunque hay mujeres tan malvadas, que merecerían que se les diera con la puras varas espinosas, pero si eres un hombre que crees que tu mujer merece unos catorrazos, por insoportable, mejor date la vuelta y busca una dama que valga más la pena y que no saque lo peor de ti, y si eres una mujercita que cree merecer el maltrato y los malos modos de “tu hombre” mejor ve a una terapia y aprende a valorarte.

Porque alguien que en verdad te ama, no sería capaz de herirte de ninguna forma.

Este es un tema bastante escabroso, pero como yo trato de ver el lado agradable de todo, les dejo estas dos versiones de la misma canción, que vienen bien al tema, escuchen la letra con atención, espero que todos lo tomen con la gracia que lo tomo yo, porque quien puede ver el lado chusco de algo tan cruel es que nunca ha sufrido en carne propia el abuso y el maltrato, espero que sea el caso de todos los que me leen, que jamás hayan sido, ni sean, victimas, y que jamás hayan sido, ni sean, verdugos.



2 comentarios:

Erich dijo...

Hola Su:

Yo tengo recuerdos de lo mismo, cuando yo era niño, yo vivía en Morelia y estudiaba en una escuela "bien" y tenia un amiguito en ella que además era vecino mió, un día estando en su casa mi mama llego por mi para irnos a casa en ese momento llega el esposo de la señora y sin mas ni mas le comienza a propinar senda golpiza a la señora, mi mama también le dijo, -por favor no lo haga- y la señora le dijo lo mismo que la otra -no te metas, el me puede hacer lo que quiera!!- y el señor se molesto con la respuesta de esta y la golpeo mas por descortés con mi mama, a partir de ese momento me prohibieron asistir a esa casa.

Otro dato curioso que me contaba mi mama es que cuando llegamos a esa ciudad es que las señoras que conocía le preguntaban - ¿y a ti cada cuando te pega tu marido? O_o - y ella les decía – nunca!! si el cabron me llega a levantar la mano lo mando a la cárcel - y que después de eso las señoras la veían como bicho raro y le decían que eso no era amor, jajajaja.

Creo que a partir de eso, mi madre prefirió no tener amigas oriundas de por allá, y se busco amigas que fueran de otros lados y no compartieran las ideas masoquistas de las otras.

Ni modo, a eso lo llamo "amor apache....tadas".

Un beso.

Esquina Tijuana dijo...

[ni con el pelo de una rosa? jejeje creo que el pelo era pétalo]

pues la violencia en ninguna de sus formas es admisible, pero lo gacho del tema hombre-mujer es que muchas mujeres asumen que ése es su rol, el ser víctimas... pero no olvidemos que también hay mujeres que golpean a sus esposos (y éstos no denuncian por vergüenza), y parejas del mismo sexo donde llegan a darse tremendos agarrones. Y bueno, también está para castigar con cárcel los que maltratan niños e infantes, porque ellos son los que menos pueden defenderse.

Tache a la violencia doméstica. Tache a todas las violencias.