Los Sexosos

viernes, 30 de enero de 2009

Como se convirtieron en amantes...

Él, mucho mayor que ella, para ser exactos 36 anos, gerente de la empresa y con mucha experiencia. Ella, una contadora, recien egresada de la universidad con 21 anos y muchas ganas de conocer el mundo. Su relacion, recuerdan empezo en lo que fue en viaje de negocios en el que tuvieron que hacer tratos y cerrar negocios con los clientes en un restaurante bastante elegante, motivo por el cual ella decidio vestirse lo mas sexy y provocativamente para que los clientes no pudieran decirles que no.
Su vestimenta consistia en un vestido negro escotado que dejaba ver la mitad de sus hermosos y firmes senos; un poco transparente por lo que se podia apreciar el hilo de su tanga, zapatos de tacon negros y un bolso y joyeria que hacian juego. El, como siempre de un traje azul marino que ponia a volar su imaginacion. La cena transcurrio sin ningun imprevisto, el cliente fascinado con ella, trataba de ligarsela y ella dejandose ligar. Pero su objetivo no era el cliente sino su jefe. Y tenia que aprovechar ese viaje.
Ella se percato que no le era indiferente, cuando la llamaba para tratar algo relacionado con el trabajo, a veces le tomaba de la mano, le hablaba muy suavemente y en dos que tres ocasiones llego a rozar su pene contra su trasero, claro esta segun el, como un accidente.


Despues de la cena, el cliente los dejo en el hotel. Cuando se encontraban en el Lobby, su Jefe la abrazo y le dio un beso en los labios, le pidio que fueran al bar a tomar algo y prometio despues irse a dormir. Una vez en el bar se sentaron en una mesa apartada de todo... él comenzo hablar sobre la cena y todo lo relacionado con los clientes, pero ella no le puso atencion, pensaba en el beso que le dio antes y al recordarlo sintio un escalofrio por el cual por sus pezones se erectaron, cosa que èl se percato.
Como estaban en una mesa al rincon, al ver sus pezones su mano tuvo la osadia de tocarlos lo que provoco mas su excitacion, tenia mucho tiempo sin tener relaciones. Sin pensarlo dos veces lo tomo por el cuello y lo beso apasionadamente, introducio su lengua poco a poco, abriendose paso hasta encontrar la suya, hasta que por fin, le respondio el tan ansiado beso.
Mientras sus manos, habian sacado uno de sus senos del vestido y lo pellizcaba con fuerza. No podia quedarse atras asi que deslizo su mano hacia su virilidad siendo su sorpresa... un pene en plena ereccion!. La excitacion de ambos se notaba, de los besos pasaron a las caricias.. ella empezo a su herramienta por encima del pantalon hasta que el le suplico ir a su habitacion.
En el ascensor, continuaron besandose y cada vez las caricias que se proporcionaban eran mas fuertes. Ella le ofrecia su cuerpo. Por fin llegaron a la habitacion. Comenzo por quitarle la corbata y el saco. Iba desabrochando poco a poco su camisa y cinturon. Mientras el, hacia muy bien su trabajo pues sin darse cuenta, el cierre de su vestido estaba completamente abajo solo faltaba que sacara los brazos para que se delizase hacia abajo y quedar solamente en tanga.
Al verla desnuda, se avalanzo hacia ella.. le besaba con pasion y recorria cada centimetro de su cuerpo, hasta que su mano, se poso en su sexo humedo. Finalmente la despojo de su tanga y procedio a observarla detenidamente, poso su mirada en ese fino y delicado sexo. Instintivamente puso uno de sus dedos sobre ese pequeno boton rosa que se encontraba humedo y comenzo a masajearlo. Lo hacia con tanta suavidad y en una forma muy delicada. Sin pensarlo dos veces ella lo tumbo en la cama y comenzo a desnularle. Tomo su hermosa verga erecta entre las manos y la dirigio hacia su boca, succionaba su glande y la lengua jugaba con su delicado agujerito, con la otra mano jugaba con sus testiculos, lo tragaba por completo para que sintiera la humedad de su boca.
No dudo ni un segundo cuando se coloco encima de el. Sus piernas en los hombros de modo que su sexo estuviera a la altura de la boca. Por un momento la miro, penso y le respondio que nunca hacia sexo oral. Sinto una tristeza profunda, porque penso que no lo haria pero no tuvo otra opcion pues le dijo que si queria penetrarla tenia que besarla.
Poco a poco fue adaptandose a ella, la tumbo en la cama y se dispuso a hacerle el mejor sexo oral que ha tenido en su vida. Su lengua entraba y salia mientras su dedo indice hacia circulos sobre su clitoris que estaba mas que erecto. Su flujo era demasiado, pero el lo tragaba, parecia que se habia vuelto loco hasta que logro darle su primer orgasmo. Recibio su flujo vaginal en la boca y se lo trago sin decir nada.
Pero aun faltaba lo mejor: la penetracion. Aun mojada, decidio montarlo, su verga estaba en tal estado de ereccion que de haber cogido en ese instante hubiera explotado. Se avalanzo sobre el y en menos de lo que imagino se la ensarto hasta lo mas profundo provocando un gemido en ambos... era delicioso, ella sentia el pene recorriendole por dentro, comenzo a moverse lentamente hasta hacerla explotar en otro maravilloso orgasmo.
Ella, todavia gemia de placer cuando el la coloco en cuatro patas y le pregunto si le gustaba asi. Su respuesta, un si.. coloco el pene en la entrada vaginal y comenzo a frotarse.. hasta que se lo introdujo.. las embestidas eran primero con cierto temor... le tocaba las nalgas y acaraciaba sus senos con fuerza.. comenzo a metersela mas fuerte... sus movimientos eran freneticos.... ambos gemian... cada que la penetraba sobaba con fuerza su clitoris.... ella sintio las contracciones de su vagina al mismo tiempo que el se vaciaba en ella.... fue tan delicioso sentir su leche caliente invadiendola.
Se tumbaron en la cama, exhaustos y sudando, el la abrazo y le confezo que se sentia increiblemente atraido por ella... y que no veia el momento de hacerla suya... la beso, le quito el cabello que posaba sobre su rostro y bajo su mano hasta sus senos... ambos, se dieron cuenta que sentian deseos de hacerse uno mismo....
CORTESIA DE GABILICIOUS

martes, 20 de enero de 2009

SON LAS 2 DE LA TARDE

Pues con relatos como este, seguro que me vuelve lo sexxxosa pronto. Gracias Gabilicious, si pudieras escuchar, ¡escucharías mis aplausos!
Entré a mi cuarto a dormir la siesta. Bajé bien la persiana y me aseguré de que la puerta tuviera doble llave, faltaba una vuelta, tiré por las dudas y descubrí la rendija de la cerradura. Tomé un corpiño y lo colgué tapando el agujerito. Encendí el equipo de música y puse música bajita. Miré a mi alrededor, necesitaba algo, algo que me diera ganas...
Busqué por los estantes de la cocina que sostienen libros, busqué aquí y allá en silencio, volví al baño, salí. No había desodorantes, ni juguetes, ni adminículos susceptibles de ser usados para lo que yo quería. La música seguía sonando. Ví las velas...algunas pequeñas y redondas, otra casi entera...ésta tal vez. La observé y me resultó muy fina, tal vez con ésta....fui al otro mueble y tomé un preservativo. Lo abrí. Coloqué la primer vela y luego la otra más corta y noté que quedaba el globito vacío en el fondo, así que tomé una pequeña sin usar; su punta de cohete calzó perfectamente en el espacio ése. Anudé el forro y coloqué otro por seguridad. Fui al baño, tomé una crema rica hidratante y caminé. Llegué al borde de mi cama. Está situada frente a la puerta, sobre el suelo, es de una plaza, rodeada de tres inmensos almohadones...está deshecha desde hoy por la mañana. La estiro un poco así nomás para estar cómoda. Me saco las botas y me siento boca arriba mirando hacia la puerta. Me levanto la falda y la enrollo en mi cintura dejándome todo al aire. Me estiro y tomo los almohadones, los apoyo a mis espaldas para permanecer sentada y así verme la vulva mientras me masturbo. Mis pies descalzos, casi se tocan y mi sexo, totalmente abierto y desnudo, iluminado por la luz de la tarde se cuela a través del vidrio opaco justo frente a la puerta.
Mi vagina...comienzo a tocarla con mi diestra. Me mojo los dedos con saliva y la acaricio, mi respiración agitándose, puedo oírme y el placer comienza a llegar a cada cuadradito de mi piel desde el clítoris...pienso cómo me gustaría sentir el ritmo de tus pelotas sobre mi clítoris, mientras estoy en cuatro y tu agarrado de mis nalgas y me cojés y me cojés...el acolchado de tus huevos cuando se ponen tiesos y te descontrolás conmigo calzada. Dame tu verga para tragármela, quiero verte saltar desde el pito los chorros calientes de leche, dámelos en la garganta, haz que me atragante por el inesperado lechazo. Quiero oírte los gritos del placer, lo visceral de tu voz cuando el orgasmo te toca los talones... que pedazo de carne caliente, tengo sed, dámela estoy sedienta...
Respiro fuerte intentando no gemir, el placer me invade, doy pequeños golpecitos a mi clítoris, ya está duro. Me toco los labios con los dedos ensalivados, los observo un poco más oscuros en ambos bordes, gruesos, rosados, hinchados por la excitación. Juego con la entrada a mi cuerpo que se ofrece como una madreselva carnívora, y aunque no quiero, no puedo evitar que el dedo mayor se me escape a penetrarme un poquito...mi respirar fuerte se convierte entonces en palabras cortadas de goce, de placer privado y la sangre entera siente un golpe de energía y comienzo inevitablemente a gemir....despacito, quería que fuera de apoco y durara mucho más... Estoy muy excitada. Me detuve. Inmediatamente mis dedos siguieron sin pedirme permiso y sucedió de vuelta: el mayor se metía y salía todo, se metía y salía ...cada vez más adentro, hasta llegar a tocarme el interior completo....
Respiraba dificultosa y tenía los pezones erectos y el flujo calentito y la carne se me había incendiado...No podía detenerme y así como estaba, masajeándome, tomé el tarro de crema con parte de esa mano y con la otra destapé el pote. Solo por un segundo me solté la vagina para poner el dedo en la crema, abrí mi sexo y deliberadamente encremé la entrada de carne caliente, por los bordes vulvares y hacia adentro. Mi diestra volvió al clítoris y la otra tomó el instrumento.
Muy, muy lentamente y en éxtasis, me empecé a penetrar...no sábes lo divino que me sentí al hacerlo entrar....fue con ritmo entrecortado, no armónico, con la velocidad lenta que nos dice el placer. Te imaginé sentado en esa silla frente a mí, totalmente desnudo y descalzo, los pies apoyados en el piso, tu pene en la mano totalmente dura y gimiendo por la calentura que te produce estar viéndome frente a ti, así en este vicio privado y fuera de control, pajeándome con algo adentro que me hace estremecer de goce.
Por un instante suelto el instrumento y las paredes internas de mi cuerpo lo aprisionan porque estoy muy caliente, a punto de acabar, el orgasmo está dándome el primer aviso...solté totalmente lo que tenía dentro mío y la presión de las paredes lo expulsaron para afuera cómo si estuviera evacuando, se me salía, lo empujé otra vez para adentro y un gritito se me escapó porque me gusta mucho la sensación, otra vez suelto, casi se sale devuelta de mi cuerpo expulsado por los músculos de mi vagina. Entonces lo tomo firmemente y lo hago entrar y salir de mí, mientras mi diestra sobre el clítoris ensaya circulitos concéntricos, mi aparato sigue entrándome y saliéndome con la otra mano. Sensaciones deliciosas para mi cuerpo.
De pronto: me detengo, quiero gozar un poco más. Me siento el clítoris y lo veo latir. Lo observo latir como si fuera un animal que se está tragando con sus labios de vulva a ése consolador que me elaboré. En cuanto vuelvo a tocarme es ya para no parar y entonces descubro que si golpeteo sobre mi clítoris color rojo fuerte, que ha comenzado a latir desmesuradamente, mi concha devora desesperada a ese aparato y se abre para tragarlo entero, presiono hacia el fondo y grito de goce, ya no lo deja ir y el golpeteo, que delicia, con el índice y el mayor, como tocando un piano de una única tecla con dos dedos, uno por vez. Ya acabo, veo las tres velas que brillan debajo del látex y me lo meto hasta el fondo. Tengo un orgasmo padre, lleno de contracciones que estiran mi cabeza como a un látigo desde mi vagina, subiendo por mis nervios y sacudiéndolos...estallo de placer y no paro de gozar hasta el último temblor...hasta el último, ya imperceptible, delicioso...
Los labios agarrados al látex. Lo aprisionan un rato, la mano exhausta sobre el pubis...de a poco intento liberarme del objeto de placer. Lo observo brillar de fluido, huelo a sexo, a leche y a saciedad. Escucho la música aún sonando.

jueves, 15 de enero de 2009

No estaba muerta, pero casi



Estoy de vuelta, con una gran lección de vida, no de muy buen humor, pero si contenta de vivir aunque tal vez desde ahora mi vida sea diferente.
El 25 de diciembre vi a mi abuelita, esto no tendría nada de extraordinario, de no ser por el pequeño detalle de que mi abuelita murió hace 20 años, y si la vi, significa que estuve a punto de que me cargara patas de cabra, pero salí bien librada, y aquí sigo consumiendo oxigeno de mala calidad.
En estas 3 semanas de convalecencia, echada en cama y fajada en el peor de los sentidos, mi libido se quedo dormida, ahora no me siento sexosa, y no se cuando volverá la lujuria a rondarme, pero eso no significa que no este abierta y dispuesta a tratar los temas que en este blogcito solemos tratar.
Vengan pues sus temas y sugerencias para arrancar este 2009 con el mismo espíritu que ha prevalecido en este punto de encuentro, y perdón si de vez en cuando me desvió, recuerden que este espacio es para expresarnos como se nos de la gana, tratando de no dejar de lado el toque sexoso que nos caracteriza.
Para eso somos cuates para compartir las buenas, las duras y las maduras, hablo de situaciones, no piensen mal.
Gracias por seguir.