Los Sexosos

viernes, 20 de noviembre de 2009

Mi amada obsesión II

Nuestro amigo Oscar nos regala la segunda entrega de su sensual relato Mi amada obsesión, y nos promete la tercera parte, esto se pone bueno para calentar el fin de semana. Gracias Oscar, por compartirnos tan intima experiencia.



Como ya comente anteriormente, este es un relato 100% real, que soy de México, que no soy musculoso, ni atlético, ni un adonis, que soy un hombre normal, pero eso sí, ni chaparro, flacucho o barrigón, una vez hechas estas aclaraciones comienzo con mi nuevo relato.

La siguiente ocasión en que me aventuré a ir a verla -porque ella es de otro estado del que soy originario- fue dos semanas después de nuestro primer encuentro, habíamos seguido platicando por el programa de chat y moríamos por vernos, pero como el trabajo no me permitía ir a verla con la frecuencia que deseara, nos conformamos con continuar con nuestras candentes citas virtuales, siempre dejándonos con el deseo de poder estar nuevamente juntos, abrazados, y sentir el cálido toque de nuestros cuerpos, yo deseaba poder sentir su respiración en mi pecho mientras la abrazara.

Pasadas dos semanas, se presentó una oportunidad de poder deslindarme de mis responsabilidades en el trabajo, por lo que avisándole un día antes, me aventuré a ir a verla, lo que la emocionó tanto como a mí, comentándome que no tardara.

En ésta ocasión nos quedamos de ver cerca de la terminal de camiones en la que llegaría, yo ardía en deseos de poder verla, por lo que el viaje me fue un suplicio que solo cedió en el instante en que, una vez descender del camión, y salir a la calle, pude verla venir hacia mí.

Más tardé en subir a su carro que en estarla besando apasionadamente, saciando mis deseos de tenerla junto a mí. Llegamos rápidamente al acuerdo -por sugerencia de ella- de ir a un lugar que le dicen "el bosque", que de bosque no tenía mucho pero que para nuestros fines estaba perfecto, ya era una explanada rodeada de árboles, lo que lograba a uno ocultarlo de la vista de la gente que se acercara.

Una vez que llegamos, salimos del carro y, tomándola por fin en mis brazos, la comencé a besar, disfrutando y perdiéndome en sus ardientes y sensuales labios. Nos besamos por no sé cuánto tiempo, esto debido a que al tenerla en mis brazos todo desapareció para mí solo existiendo ella para mi, solo me interesaba el sentirla en mis brazos, sentir sus labios sobre los míos, saborear sus besos y tratar de saciar mi sed de ella.

Cuando por fin tomamos conciencia de nuestro derredor fue cuando escuchamos que otro automóvil se acercaba, por lo que ella tiernamente me dijo: "quiero estar contigo, que seas solo mío", por lo que salimos raudos a buscar un lugar donde estar solos, el cual encontramos en un acogedor motel al cual ingresamos tranquilamente.

En ésta ocasión, una vez cerrada la puerta nos acercamos tranquilamente el uno al otro, solo atinaba yo a ver su hermoso rostro y su seductora sonrisa, mitad pícara, mitad inocente. Una vez tenerla a mi alcance, la tome entre mis brazos besándola nuevamente, ella juguetonamente se soltó de mí y corrió a la cama, donde sentándose, extendió los brazos invitándome a ir por ella.

Yo no tarde en seguirla, por lo que rodando en la cama comenzamos a besarnos y quitarnos mutuamente la ropa, lo que a mí no me costó trabajo ya que llevaba un ligero vestido azul, con lo que al dejarlo a un lado, pude deleitarme de sus hermosos pechos, solo cubiertos por un sostén de media copa y sus invitadoras caderas, las cuales portaban una coqueta tanga -quiero hace notar que mi amada obsesión no llevaba en esta ocasión medias por lo que el cuadro era eróticamente alucinante, una hermosa mujer solo cubierta por una pequeña tanga y un coqueto sostén-.

Más tardamos en desvestirnos que en estar entrelazados en la cama, besándolos cada milímetro de piel. En ésta ocasión mi primer y principal deseo era el de hacer que esta hermosa mujer disfrutara el mayor tiempo posible del placer, por lo que me propuse proporcionarle un agradable sexo oral, dándole una especial atención a su delicioso clítoris, logrando con esto que llegara a su primer orgasmo.

Una vez repuesta de su orgasmo, se lanzo sobre mí, y recostándome de espaldas, se introdujo mi miembro en su palpitante todavía vagina, comenzando a "cabalgarme" -debo comentar que verla hacerlo es algo extasiante, como disfruta el sentirse poseída, como movía sus caderas, en ocasiones de arriba hacia abajo, y en otras en círculos-.

Yo solo atinaba a verla disfrutar del sexo, estar como en éxtasis, disfrutar el sentirnos acoplados, sentir como entraba y salía yo de ella, podía ver su rostro como gozaba en cada embate mío dentro de ella.

Con toda esta actividad no tardo en llegar a un nuevo orgasmo y por consiguiente, al ver su rostro y escuchar sus gemidos, al sentir las contracciones de su orgasmo, llegue por fin yo al mío, sintiendo como me vertía en ella, como la llenaba de mi, y yo, como ella, disfrutaba nuestra unión.

Una vez terminado su orgasmo cayó en mis brazos extenuada, por lo que, recostándola a mi lado, la besé por unos momentos para también por mi parte caer recostado en la cama.

No habían pasado 5 minutos cuando me pidió su podríamos entra en el jacuzzi, por lo que lo llenamos y entramos en él. Estuvimos un rato abrazados y besándonos, sintiendo como la tibia agua nos relajaba, por lo que comenzamos a jugar lanzándonos mutuamente agua e intentando ver quién podía abrazar más fuerte al otro, acariciándonos en el proceso, hasta que, reaccionando mi cuerpo a la cercanía de ella, estuve listo para una nueva batalla, por lo que cargándola, salimos de ahí, y la deposité en la cama nuevamente, la deposité tiernamente sobre las sábanas, recostándome sobre ella mientras la besaba, a lo que rápidamente me pidió que me introdujera en ella, a lo que accedí gustoso, fue lago alucinante el sentir como entraba yo en su cálido interior.

No acababa yo de estar completamente dentro de ella, cuando me pidió que se lo hiciera fuerte y rápidamente, que me quería sentir completamente en ella, por lo que, accediendo, comencé a apresurar mi ritmo, solo atinaba a escuchar sus gritos de "más, más, así, así, más, mas", y ver en su rostro como disfrutaba del momento. Por ser tan candente el momento, por lo erótico de escucharla gemir, y el desenfrenado ritmo, no tardamos en llegar al orgasmo, por lo que con unas fuertes contracciones por parte de su vagina, me llevó a tener un gran y extasiante orgasmo, llenando nuevamente su candente interior de mi, quedando tendidos en la cama, llenos de sudor en todo nuestro cuerpo.

Como ya estaba por terminar el tiempo y deberíamos de entregar la habitación, nos metimos a bañar juntos, por lo que una vez templada el agua de la regadera, entramos los dos, con el fin de lavarnos uno al otro, lo que fue un grave error ya que más tardamos en comenzar a bañarnos que, debido a tenerla junto a mí, y a poder sentir el toque de su piel, comenzamos a besarnos y, sin pensarlo dos veces, la cargue y me introduje dentro de ella, gimiendo ella por su parte en cada embate de mi parte. En ésta ocasión no duré mucho tiempo antes de terminar dentro de ella, para ahora sí, y entre risas nerviosas, terminar de bañarnos y salir del motel, con una sonrisa de felicidad de oreja a oreja y teniendo una mirada de complicidad mutua.

Esta no fue la última vez que estuvimos juntos pero si la que más disfrutamos.

Espero sus comentarios para saber si desean que escriba la tercera y última vez que estuvimos juntos -desgraciadamente-, comenzando desde su oficina y terminando estacionados en su auto, disfrutando de lo que sería nuestro último encuentro.

Mi corre es: camlost68@yahoo.com.mx

4 comentarios:

Maura dijo...

Para leer tu relato quise llegar a mi casa y leerlo agusto, que bueno que allas tenido esas sensaciones tan placenteras que muy poca gente llega asentir verdaderamente.

FELICIDADES!!!!

Pero tambien se me hace mala onda que tanto tu, ella y tu pareja sufran de esa manera al no estar con quien realmente quieren estar.

Pero espero ver el desenlace!!!!!!!!

Lo Esperare Gustosa haber en que termina todo!!!

Flor de Asfalto dijo...

Uff....Que relato!!

La verdad es que ese tipo de encuentros son muy sabrosos y es que, como me dijo una vez una amiga:

Lo prohibido es lo mas rico!

Ya quiero leer la tercera parte :)

Ross dijo...

simplemente delicioso,
hizo volar mi mente!!

no cabe duda que cuando
entre dos personas
hay una química especial
que no es nada fácil
encontrar..es bastante
placentero esos
ricos encuentros, y
no queda de otra que
entregarse y disfrutar
de esos momentos.

Anónimo dijo...

OMG este sin duda fue un muy lindo y exitante encuentro! u.U ya quieor leer el la ultima parte =/