Los Sexosos

jueves, 27 de agosto de 2009

Sábanas mojadas


A propósito de eyaculación femenina:


La primera vez que me paso, pensé que me había orinado, estaba masturbándome, tendría unos 16 años y estaba muy excitada porque mi novio me había estado cachondeando, pero aún no me atrevía a dar el "gran paso" así que usualmente, después de que él se iba a su casa, yo me autosatisfacía, supongo que él haría lo mismo.

Me toqué los labios con suavidad, sentí mi humedad, introduje casi automaticamente mi dedo en mi vagina, lo movía en círculos, mientras que con la otra mano me acariciaba los senos, entonces esa mano, dejó en el olvido los pezones, y se dirigió hacia el botoncillo que encendía todos los placeres de mi cuerpo, así con un dedo frotando mi clítoris y otro dentro, explorando mi gruta vaginal, sentí la gran O aproximarse, estaba sintiendo algo diferente, el dedo que tenía dentro estaba más inquieto que de costumbre, y toque lo que ahora sé que es el punto G, entonces no lo sabía, pero la sensación era mucho más grata que otras veces, mis dedos no paraban de moverse, parecían tener vida propia, no los controlaba yo, ni controlaba lo que estaba sintiendo, así seguí hasta que esa sublime descarga comenzó a atravesar mi cuerpo, pero está vez, a la tormenta eléctrica, le acompaño un chubasco intempestivo que empapó mi mano por completo, ahí me quedé inmóvil, con el corazón acelerado y las piernas temblorosas, nadando en mi propio océano.

Las sábanas estaban mojadas, al principio creí que era pipí, pero el echo de sentir ganas de hacer pipí, me hizo pensar que no era posible seguir con la vejiga llena.

Mi natural curiosidad, hizo que me atreviera a oler los misteriosos fluidos, no era orina, definitivamente.

Cambié las sábanas, y me dediqué a indagar sobre que otra cosa podía haber sido lo que experimenté.

Supe entonces sobre La eyaculación Femenina, y comprendí que esa era la respuesta.

Desde entonces, no siempre mis orgasmos concluyen tan freneticamente, pero cada que pasa, resulta tan placentero como la primera vez que sucedió.

No es algo que se pueda explicar con simples palabras, pero es algo que desearía que todas las mujeres pudieran experimentar.

Les deseo a todas, que por lo menos una vez en su vida, disfruten de una extraordinaria sesión de sábanas mojadas.

2 comentarios:

vito dijo...

la masturbacion es algo muy bueno, uno conoce mas a fondo su cuerpo, sabe que puede hacer para satisfacer mucho, y seguro que para otras ocasiones siempre ira aumentando el placer, y sera disfrutado de una mejor manera.

David Caler dijo...

Es fantástica la eyaculación femenina. Cuando he tenido la oportunidad de disfrutar de alguna me ha encantado. La mejor recompensa, ser mojado.

Saludos.